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lunes, 25 de julio de 2016

Comentario: Looking - The Movie

I can guarantee that he will do nothing but break your heart again.

Pensémoslo de esta manera: en lugar de Looking: The Movie, podríamos haber tenido el final de temporada más decepcionante del universo, o una temporada 3 donde se hubiese contado esta misma historia en 10 episodios en lugar de 85 minutos.
Y creo que justamente esa es la característica redimible de la película: se hace cargo de por lo menos UNA de las fallas estructurales de la serie, que es la morosidad narrativa de cine indie. Claro que no se hace cargo de otros problemas, o de lo que llamaría, he llamado y seguiré llamando, Patrick como protagonista único de la serie/película.
A ver, entiendo que Groff era inicialmente el único con cartel propio (su paso por Hamilton no hace más que reforzar eso) y nuestro personaje ancla, pero también su historia siempre fue la más aburrida, la más irritante, y la más polarizante (lean el archivo completo aquí bajo el tag ‘Looking’ para más detalle). Pero aun así, el motor de la narrativa o por lo menos el McGuffin es el casamiento de Agustín y Eddie, que apenas revisten relevancia, y su conflicto propio se limita a un trilladísimo plot de “cold feet” antes de la boda más propio de una comedia de Katherine Heigl, que de hecho amerita un shout out durante el episodio. 
El “gran conflicto” del regresado Patrick (se fue de SF poco tiempo después de la última vez que lo vimos, 2 años en tiempo de la serie) es el reencuentro con sus exes: el que lo trató como el traste (Kevin, interpretado por Russel Tovey, quien parece estar actuando en otra película, una seguramente más divertida a juzgar por su color de pelo) y al que él trató como el traste (Richie, interpretado por EL PEOR ACTOR DEL UNIVERSO, Raúl Castillo. En serio, no sé cómo no reparé antes en lo mal que actúa este chico, un motivo más para que la supuesta química que tiene con Patrick no nos sea nunca evidente, sino siempre contada por otros). Si locura es intentar dos veces lo mismo y obtener otro resultado, claramente podríamos decir que Patrick está loco en sus acercamientos a ambos (porque claro que nuestro Kaso Dora se acerca a ambos), dado que lo único que parece haber cambiado en estos dos años es que le perdió un poco de miedo al sexo y coge y chupa culos sin luego ir al dispensario a hacerse buches con Espadol. Porque a los guionistas se les ocurre, medio que terminan juntos con Richie. El único motivador, aparte del supuesto “amor” que los une desde el piloto de la serie, es que Brady, el novio actual de Richie es insufrible, una caricatura de trazo tan grueso para que lo odiemos que parece de una novela de Andrea del Boca en los noventa. 
En el medio de este caos de aburrimiento, lo tenemos a Dom, cuyo arco de personaje se limita a “se dedica a su negocio y ya no coge, salvo al final de la película because guionistas”, desperdiciando al encanto (aunque no habilidad como actor) de Murray Bartlett, y a Doris, quien había cerrado su historia con un moño y ahora le fuerzan una conversación de embarazos totalmente inútil. 
Si, San Francisco es bellísima y el recorte que hace el director es magnífico por su economía de recursos. Si, necesitamos más y más diversos personajes LGTB en pantalla. Sí, hay algo del ‘aquí y ahora’ de Looking que la hacía refrescante. Pero no alcanzaba antes, y claro que no alcanza ahora. 
Hablando de dirección así como lo banco a Andrew Haigh, o por lo menos a sus largometrajes, hay algunas decisiones puramente de dirección que no puedo respaldar, tal como sus efectos de “micrófono abierto al aire” que dificultan captar algunos diálogos, que siendo que es una película casi completa de Walking and Talking, son indispensables. Aunque la misma técnica para hacer “efecto boliche” donde no se escucha nada es brillante.
En conclusión, le súper agradecemos a HBO haber aprobado la serie en primer lugar y haber aprobado esta película como premio consuelo ahora, mas… gracias, pero no gracias. 

Gay Pedigree:


  • Fue un guiño simpático hacer aparece a Frank en la trama de algún modo. En una realidad alternativa, era el “Cuarto Looking”.  
  • Una vez más, le debemos a la serie a Daniel Franseze como Eddie y su excelente gusto en remeras, tanto la de “Yes fats, yes fems”, que ya la quiero, como la de “Michael & Diana & Elizabeth…” que me muero de curiosidad por saber cómo sigue hacia abajo. 
  • El plot flojo de papeles de Agustín es injusto aparte del Paddycentrismo porque es el único personaje que creció o por lo menos cambió en el transcurrir de la serie. 
  • Hablando de fats & fems es una de las pocas cosas tópicamente políticas del episodio, salvo las conversaciones sobre matrimonio, que ahora parecen estar todas en “Sí, quiero”, salvo por la refrescante jueza interpretada por ese icono gaylésbico que es Tyne Daly.
  • Kevin está de vuelta con Jon. Sadomasoquismo por otros medios. 
  • Lesbian watch: se reduce a un chiste sobre la compañera de oficina ambigua de Kevin y Patrick y unos besos comunitarios por parte de “Kyah” a quien conocemos por primera vez pero ya es la mejor amiga del mundo mundial de Agustin. 
  • Sex watch: hay una linda cogida de Patrick con su levante en la fiesta. Cumple con la función de demostrarnos que, efectivamente, Patrick ha mejorado en la cama.  
  • Music watch: mucha música, mucha de artistas nuevos, pero que incluyen un Himno-Diva de Ultra Nate, un temazo del clásico de la serie (y todos los productos de Haigh) John Grant y el sorpresivo final con “I’ll be your shelter” de los Housemartins, que delata el inglesismo de los creadores de la serie.


lunes, 23 de marzo de 2015

Comentario: Looking 2x10 - Looking for Home

"I thought I was moving in with just one Kevin"

Este episodio comienza con Patrick, infructuosamente, tratando de entrar a su nuevo “hogar”. Su torpeza para hacerlo, el hecho de que el edificio mismo se lo esté negando y que los que finalmente abran la puerta sean los insoportables nuevos vecinos Milo y Jake más que un simbolismo, son un yunque en la cabeza: tal como lo vimos venir desde el momento en que Kevin “se decidió” por Patrick, esa relación está condenada al fracaso.
Lo interesante es la combinación de factores que llevan a eso: uno, claro, es lo que ya sabemos de Patrick y su conservadurismo casi decimonónico (en un momento especialmente hiriente, Kevin lo equipara con su hermana Megan, a quien oportunamente conocimos el episodio pasado). El otro es Kevin mismo. Más allá del punto de vista omnisciente que tenemos como audiencia del programa, habla de la ingenuidad de Patrick el creer que Kevin cometió una y solo una indiscreción, que esa indiscreción fue con él y que nunca va a volver suceder. 
Como comentaba hace unas semanas, Looking es un producto de y para la comunidad gay, y es interesante como no se han privado de meterse en los debates actuales propios de la misma, desde el uso del Truvada como “prevención” para el HIV a la realidad de las parejas abiertas, el estado de levante constante amplificado por las redes dedicadas en nuestros teléfonos o como vemos también en este episodio, el racismo y “bellecismo” del puterío como grupo humano. El error de Kevin y Patrick no es ni la intención del primero de no “atarse a un solo compañero” ni el “monogamia para toda la vida” del segundo: no, el error es no haber tenido esta conversación ANTES, el dar por asumido que el otro quería lo que cada uno de ellos quiere. 
De ahí en más, es todo barranca abajo. Cualquier arreglo que hagan a partir de ese momento (y Patrick por un momento hasta estaba decidido a transar, en parte producto de las revelaciones de su madre la semana pasada) va a dejar a uno de los dos disconformes, y ambos lo saben. Esto se agrava, además, por el hecho de que Patrick tiene una caja entera de temas no resueltos con Richie, y como espejo del comienzo de la serie y del final de temporada pasada, ahí es donde termina.
Esto puede ser el final de temporada, o muy probablemente, el final de la serie, y para cada caso requeriría una lectura diferente: o es un cliffhanger para mantener el triángulo una temporada más, o el “estoy listo” de Patrick es la oposición al “no estoy listo” del final de la temporada anterior. 
Si este fue el final de la serie, eso sí, bastante mal se ha portado con el resto de los protagonistas: Agustín amerita poco menos que un cameo, y si bien el arco del personaje se completó de alguna manera el episodio anterior, es injusto para los televidentes y para el personaje y actor que finalmente figura segundo en el orden del elenco.
Dom y Doris tienen una resolución más redonda y satisfactoria para ambos: es hora de cortar lo enfermo del vínculo que los une, sin cortar el vínculo, con la posibilidad de Doris de tener una relación y de Dom de crecer un poco solo (la salida fuera de cámara de Lynn también apuntaba en esa dirección). Igual nos deja con gusto a poco. 

Looking tuvo un salto cualitativo importante en este segunda temporada. No fue una gran temporada como un todo, pero tuvo momentos muy altos, desarrolló a los personajes y agregó detalles nuevos, y se animó a ser tópica y política cuando hizo falta. El problema es que esto la hizo tan de nicho que no la miró prácticamente nadie, y la audiencia nicho está tan atomizada que difícilmente se una para reclamar continuidad. Si HBO decide que le interesa seguir mercadeando al nicho, aquí estaremos esperando.

Gay Pedigree:

  • A modo de incorporar la vida real a la trama, el corte de pelo de Patrick aparte de simbolizar confianza y entrega con Richie, es a causa de la necesidad del mismo para el papel de Jonathan Groff en American Sniper
  • Sin lugar a dudas lo mejor que nos dejó esta temporada fue la incorporación de Daniel Franseze como Eddie. También tiene menos que un cameo, pero su look Santa Bear con remera de Mariah fue el momento más risible de un episodio bastante denso.
  • La bajada de línea sobre la muestra de la comunidad gay que se expone en el edificio es bastante hipócrita en vista del protagonismo casi absoluto de Patrick y Kevin no solo este episodio sino toda la temporada.
  • Dicho esto, ¿quieren saber sobre quienes son los símbolos sexuales 2014-2015 de la comunidad? Escúchenlos de boca de Kevin: Zack Ephron, Chris Pratt, Mark Ruffallo. 
  • En un episodio donde claramente se nos pide que nos pongamos del lado de Patrick, un detalle que nos hace bajar un cambio: lo llama “sex addict” a Kevin. Ay Paddy, vivís en San Francisco 2015, fuiste a chupar pija a un parque, no seas hipócrita…
  • Hablando de ser tópico y político: “I wanna pussy, so suck my dick
  • Lesbian watch: al remanido (y bastante discriminador, como todo en Patrick) chiste de su pelo de “middle age lesbian”, se agrega una pareja de chicas recién casada en la puerta de City Hall cuando Dom lo va a ver a Malik. 
  • Sex watch: lo más parecido al sexo en este episodio es un coitus interruptus por timbrus de vecinus fiesterus. Muy significativo en contexto. 
  • Music watch: tenemos casi cameos de los favoritos eternos del programa Hercules & love affair, y de los gay-faves Hot Chip, pero el tema principal es Simple Man de Graham Nash, priorizando impacto lírico sobre gaytudez.
  • Nota final: puta que es linda San Francisco, como la toma desde la colina donde están Dom y Doris lo demuestra (lindo barrio Malik, Doris es afortunada en varios sentidos).
  • Gracias a todos los que leyeron y comentaron estas semanas, esperemos tener la oportunidad de reencontrarnos el año que viene. 


lunes, 16 de marzo de 2015

Comentario: Looking 2x09 - Looking for Sanctuary

"I'm fucked. I'm FIST fucked" 

Para ser un programa que es completamente Patrick-céntrico, casi al punto que Girls es Hanna-centrico,  claramente el objetivo de la temporada era hacer algo positivo con los personajes de Agustín y Dom, y este episodio, y calculo que el próximo son la clara muestra de cómo un Looking “equilibrado” entre los tres funcionaria (sale perdiendo, a menos que suceda algo radical en el final de la semana que viene, Richie). Y claro, en un programa equilibrado, versiones aun a medio definir de Dom y Agustin siguen siendo mucho más interesantes que Patrick.
En un episodio donde varias relaciones de pareja están en diversos estados de cambio de estatus, dice mucho que en la que más estamos emocionalmente invertidos es en la que NO es una pareja romántica o sexual: Dom y Doris. Por supuesto que esa relación tiene algo juvenil no acorde con los cuarentones que son, pero la “codependencia fag/hag” a la que Doris refiere es cierta y en algún momento tenía que cortarse. Espero que la crisis de índole financiero que la dispara deje lugar a un dialogo más serio sobre las necesidades de ambos sin dañar la relación de fondo.
Por el lado de Agustín, el tira y afloje con Eddie se pone en ebullición al encontrarse con Frank, y lleva a uno de esos momentos-Eddie que todos aprendimos a esperar, mezcla de humor y ternura. Asi que oficialmente Agustin y Eddie son “novios”, espero que cuando (si) la serie es renovada, Daniel Franzese pase a ser parte del elenco oficial ya que Eddie no solo es lo mejor que le sucedió a Agustin, es también lo mejor que le sucedió a Looking.
Y finalmente tenemos a Patrick y a Kevin, donde a nivel pareja, todo me parecen inconsistencias: un día Kevin está muerto por él, al otro no confiamos en nada. Patrick es un veleta, los cambios minuto a minuto en su caso no nos sorprenden para nada. Claro que conociendo un poco más en detalle a la familia Murray, las cosas quedan en otra perspectiva. Si Patrick se crió en ese ambiente de pasivo-agresión o simple agresión, con razón es mercadería dañada. 
Igual no nos engañemos por la simpatía que podemos tener por los personajes o la situación en general: Looking es una serie pésimamente escrita, y este episodio probablemente la más clara prueba de esto: todas las motivaciones y situaciones son arbitrarias, desde el claro “sin pensar” de todas las acciones de Dom y Doris, pasando por la negativa de Agustín a dedicarse al arte,  hasta el encuentro “casual” con Frank. De todo esto sin embargo, el peor ofensor es la historia “divorcio de los padres", uno de los tropos televisivos más sobre-usados y de más baja utilidad, que solamente sirve para poner en el tapete el infantilismo de los hijos, algo que en este programa (de nuevo, al igual que en Girls) claramente no hace falta. 

Gay Pedigree:

  • La homofobia casual y no casual de Megan es probablemente una de las cosas más chocantes que se vieron en este programa, mucho más que si agarraran a un pibe a palazos en un parque. “No te ofrecí chocolate porque USTEDES siempre están a dieta” una de esas cosas terriblemente homofóbicas que pasan como comentario al pasar. De todas maneras, queda determinar cuánto es una característica general de Megan o una manera de manifestar problemas fraternales que claramente van más allá. 
  • Al margen de esto, todo el tilinguerio de Dana y Megan sirven para entender por qué Patrick salió tan mosquita muerta. Ojala que en la temporada 5 se le dé por rebelarse transformándose en un scat pig, o alguna cosa así.
  • El psiquiatra de Dana Murray es el Dr Sapperstein. ¿Se trata de un crossover encubierto con Parks & Recreation?
  • Lesbian Watch: no hubo lesbianas en este episodio. Para hacer aún más tópica la historia de Dana, podrían haberle inventado un romance lésbico…
  • Sex Watch: No hay sexo en este episodio, aunque si charla sexual que les trae… complicaciones a Patrick y Kevin, tal como podemos ver en la foto que ilustra este artículo.
  • Music Watch: En un programa tan respetuoso de los héroes musicales gay, la ausencia hasta ahora de Jimmy Sommerville era medio inexcusable. 
    • La elección de To love somebody probablemente no hubiese sido la mia, pero entiendo el objetivo de jugar con la letra y como se relaciona con todas tramas de la semana 


lunes, 9 de marzo de 2015

Comentario: Looking 2x08 - Looking for glory

"The devil wears a dog shirt"

El episodio de Looking de esta semana cierra con Only You, de Yazoo. En circunstancias normales, eso sería suficiente para ponerle un diez al episodio y seguir con mi vida, pero tanto por razones musicales que discuto en Music Watch más abajo como por razones argumentales del episodio, no se la van a llevar tan barata.
Si bien la estructura de Looking, especialmente esta temporada, es claramente de telenovela, con nuestra heroína siendo Patrick con sus dos candidatos de cada lado del camino, hasta ahora los elementos bien culebrón estaban equilibrados con comedia, historias de otro tipo que no sean lo estrictamente “me-quedo-con-uno-o-me-quedo-con-el-otro”, pero al acercarse el final de temporada, parece que los guionistas se largaron con todo a enfocarse en eso, y lamentablemente, no es el punto más fuerte del programa.
Si es interesante, independientemente de las miradas perdidas entre Patrick y Richie, el análisis de la relación Patrick/Kevin, que más allá de su belleza física (el chiste recurrente de sus White People Problems sobre ser casi hermanos da justo en el clavo), todos sabemos que tarde o temprano va a terminar mal. El desastre del “desayuno en la cama” es un simbolismo, intencional o inintencional, de lo que el futuro depara a esa relación. No dejemos que el encanto de Russel Tovey nos engañe: a Kevin no se le cree nada, y tarde o temprano se le va a pasar la calentura y adiós Patrick. Claro que con Richie en stand by (este episodio tuvo por fin también mostrarnos que Brady no es para Richie), Patrick no se va a quedar solo. Brady y Richie se reirán a las espaldas de Patrick, la “nena de 13 años con miedo a su vagina”, pero Richie es el par perfecto, el reprimido que juzga a todos no desde la superioridad moral, sino desde el pánico a todo lo que salga de su zona de confort. 
Hay telenovela de otros tipos con los otros personajes, infinitamente más interesante: finalmente vemos que la química entre Agustín y Eddie es real, pero un accidente que no es tal enfrenta a Agustín a sus propios miedos y prejuicios sobre la seropositividad de Eddie, de paso dándole la oportunidad a Daniel Franzese de mostrar más rango que la comedia a la que nos tiene acostumbrados (y mostrar… más, como comento más abajo). Es bueno ver que la reivindicación de Agustín sigue en pie, mostrando verdadero interés por seguir adelante con esa relación.
Y Dom… es raro lo que está pasando con Dom. Espero que la moraleja no sea que el puto cuarentón (aun uno que esta tan bueno como Dom) está destinado a quedarse solo. O es cierto que el manejo dudoso de su relación con Lynn lo dejó ahí, pero tener “celos” por Doris espero que sea mejor analizado como el síntoma que es y no la enfermedad o causa de la enfermedad.
Básicamente un episodio de poner las fichas en el tablero para los dos finales, no está mal, pero no estuvo a la altura del resto de la temporada.

Gay Pedigree:
  • La toma que establece la ubicación del centro de conferencias es, efectivamente, el centro de conferencias de San Francisco, donde normalmente se hacen los eventos de Apple. Los interiores deben haber sido filmados en estudio.
  • El némesis de Patrick en la convención, además de aportar la cuota diversidad, supongo que está ahí para ser la definición pura de “bitch on wheels
    • Todas sus intervenciones son una mezcla de hilarantes/tajantes con revelación de la verdad:
      • El chiste de la “pareja de hermanos”
      • Hacer notar que el juego que están presentando es una muestra de lo peor de lo estereotipos, algo que solamente dos chicos blancos, lindos y atléticos en pareja el uno con el otro podrían diseñar.
      • ¿“Fierceness”? ¿En serio?
  • Igual, el programa reconoce y se regodea en los estereotipos y las consecuencias del ghetto, desde la línea de Eddie sobre ser una ‘big poz queen’, al potencial aviso de Dom que se definiría como un ‘clone’.
  • Dicho esto, Bitch on Wheels está presentando una app para encontrar los glory holes más cercanos (lo que da el nombre al episodio). Espero que los productores hayan registrado la idea, alguien se las va a robar…
  • Lesbian watch: seguimos creyéndole a Meredith que no es torta, pero su escandalización a la salida del closet de la pareja Patrick/Kevin es más de torta que de mujer hétero.
  • Sex Watch: Escena muy caliente y realista entre Agustín y Eddie, desde lo sensual a lo accidental. 
    • También, ante tanta pacatería por contrato de Tovey solo saliendo en calzones, es refrescante la naturalidad de Franzese con su desnudez.
    • Primer full frontal en el programa, y es del chico gordo. In your face, Lena Dunham. 
  • Music Watch: Como comentaba más arriba, cierra el episodio el clásico de 1982 de Yazoo, Only You. Continúa con la asociación del personaje de Kevin con bandas y artistas ingleses.
    • Dicho esto, la canción se usó hace dos semanas en The Americans, y de manera mucho más apropiada, especialmente porque The Americans transcurre en 1982, y creo que con suerte Kevin y/o Patrick NACIERON en 1982 (verificando, Tovey es del 81 y Groff del 85). 
    • Apruebo, en este caso, más del uso de Say you love me de Jessie Ware en la escena de “los lentos”: “I don’t wanna fall in love with you, I don’t wanna try
    • Y hubiese aprobado mucho más si nos hubiesen mostrado algo de la Kylie Night en Toad Hall


lunes, 2 de marzo de 2015

Comentario: Looking 2x07 - Looking for a plot

"He kind of looks like a drag queen"

En el primer episodio de Looking hubo una referencia al pasar sobre Dom y Doris habiendo tenido una relación sentimental previa, y no se volvió a hablar del asunto, cosa que me llevo a pensar que había sido una malinterpretación mía. Una lástima, porque me parecía que la existencia de esa relación y la relación actual que ambos tienen, la más pura y sólida de todas las relaciones del programa, sean estas románticas, amistosas o de parentesco, se intersectaban de todo tipo de modos interesantes.
Imaginen mi alegría al finalmente tener un episodio que se centra en estos dos personajes, uno, discutiblemente, el mejor del elenco (Doris) y otro con mucho potencial pero tristemente mal utilizado (Dom) y que claro, confirma y se apoya en este detalle.
La excusa es tan vieja como la televisión: la muerte de un familiar que hace que se tenga que cambiar de escenario, revolver un poco el pasado y tal vez hacer las paces con algo del pasado. Lo interesante del pasado compartido de estos dos es que necesariamente tocamos los detalles de la vida de ambos cuando eran inocentes, con peinados ridículos y fantaseando con George Michael en Modesto, California. 
Todo lo que aprendemos sobre Doris no hace más que reforzar la caracterización del personaje, desde su madre alcohólica a la férrea relación con su padre, el amor incondicional por Dom, la tía piola, su forma práctica y resolutiva de ser, la importancia que le da al buen sexo. De Dom aprendemos algunas cosas nuevas, como que se fue de Modesto con un pie fuera del closet, pero no del todo, incluyendo la asignatura pendiente de hablarlo con su padre, y que como tantos otros se ha acostumbrado a estar tan fuera del closet en la meca gay que hay sentimientos encontrados entre las dos realidades. También indirectamente nos enteramos que la relación con Lynn esta oficialmente terminada, algo que vimos pero no se terminó de confirmar en cámara. 
La cruza de estas dos vidas ya entrecruzadas incluye un accidente de autos, y una inversión incondicional (como todo en su relación) de Doris en el negocio de Dom. Doris y Dom se vuelven a San Francisco con sus “votos renovados”, habiendo enterrado en más de un sentido fantasmas del pasado, y con la mirada hacia adelante.
Claro que nuestros héroes esta semana tuvieron que llevar otra pesada carga, Patrick, como el niño de la relación, sentado en el asiento trasero y tan llevadero como Burro en las películas de Shrek (intertextualidad encubierta?). 
Cuando se lanzó Looking uno de los ángulos de venta era que sería “una Sex and the City” gay, y este episodio es un callback bastante claro al episodio de la muerte de la madre de Miranda. Digo esto porque quedo claramente establecido algo que ya veníamos venir: Patrick ES Carrie Bradshaw, y por todos los malos motivos. Egoísta, dramático, poniéndose como centro de todo lo que se dice y hace, sin reparar en los sentimientos de los demás. Insoportable, bah.
Encima, su versito “de boohoo, estoy solo” es totalmente inoperante dado que a) esta solo hace una semana más o menos en tiempos de la serie y b) esta solo por elección propia (dos veces, por Richie y por Kevin). Y por eso no podría interesarme menos el minuto final del episodio (forzadísimo además, supongo que por la corta duración de la temporada), ya que realmente no tengo nada invertido en la felicidad de Patrick. Es más, espero que Kevin sea abiertamente el villano de la temporada que viene, queriendo nada más casarse para mantener su visa. 
En conclusión, probablemente uno de los dos mejores episodios de toda la serie, y que si no incluyera a Patrick, podría hasta ser EL mejor.

Pedigree gay:

  • Ausentes todo el episodio o con mini apariciones: todo el resto del elenco. No se los extraña, el foco aquí eran Doris y Dom.
  • La actuación de Lauren Weedman es exquisita. Siempre lo fue, pero el rango que muestra aquí es único. Vean nada más las caras y movimientos cuando recibe el mensaje de texto. 
  • La tía Sarah es una de mis favoritas desde que la vi en The Big Chill por primera vez: Mary Kay Place. 
  • Lo único bueno de tener a Patrick fue ver su pelo sin producto cuando salieron de la pileta. No le queda mal. 
  • ¿Me parece a mí o hay un error de continuidad serio con el look de Kevin en la última escena? Parece más gordo y barbudo que en el episodio final (cuando me lo crucé en SF en noviembre estaba afeitado y flaco)
  • Lesbian watch: no lesbians were harmed while filming this episode
  • Sex watch: no hay sexo en este episodio, aunque si Dom y Patrick en trajes de baño reveladores (y Doris también!)
  • Music Watch: aparte de la música flashback que escuchamos (Ultra Naté y Madison Avenue dando la pauta de lo quedado en el tiempo del bar, Katrina and The Waves para el momento nostalgia de Dom y Doris), hay muchas menciones flashback, desde Wham! Musicalizando las exploraciones románticas de nuestros protagonistas, a Patrick siendo un emo que escuchaba Evanescence (nadie se sorprende). 


lunes, 23 de febrero de 2015

Comentario: Looking 2x06 - Looking for Gordon Freeman

“You know a party’s really awesome when everyone starts talking about AIDS.” 

Dice mucho sobre el “héroe” de esta serie, Patrick, que lo más alocado que hace sobrio en todo el episodio es robarse unos vasos y platos descartables de la oficina, e inmediatamente admitir haberlo hecho a su jefe/amante.  Patrick, por más que lo intente, nunca va a ser un “fun gay”, pero para el caso tampoco un buen novio, amante, amigo y hasta empleado. Básicamente Patrick es un personaje de Girls transplantado a un programa más interesante. Ya hemos pasado del punto que queremos que le pasen cosas buenas, simplemente queremos que se calle, como todos los asistentes a la esa fiesta, que playlist de mierda y karaoke forzado al margen, no estaba nada mal. Como una histérica va de Kevin a Richie y viceversa, solamente por el atractivo de ambos de no estar disponibles, y al contrario de Clarissa Dalloway (Agustín tiene un bachelor degree en arte, era hora de que empezara a comportarse como tal), su neurosis no es por la perfección de su fiesta, sino que su neurosis está asesinando a la fiesta, aun más que una conversación al paso sobre enfermedades mortales y/o incurables y/o crónicas. 
Toda esta parragrafada es porque en si, en este episodio no pasa nada, pero tampoco es necesario que pase nada. Es un estudio sobre Patrick, sobre que persona pequeña e infeliz que es, y que si los guionistas tienen algo de espina dorsal, no va a tener un final feliz causado por la decisión de Kevin o Richie de elegirlo a él (aunque ambos parecen estar a punto de hacerlo. O Patrick es muy bueno en la cama o estos dos son tan o más neuróticos que nuestro protagonista). Patrick ni siquiera es un nerd muy convincente y si no fuera porque nos contaron que alguna vez fue obeso, sería el nerd impresentable peor casteado de toda la televisión. 
En otras novedades, hay parejas que se mueven o intentan moverse, con suma reticencia de sus integrantes, y en ambos casos quiero que pase algo, aun si separar a Doris y Dom (nuestros He-Man y She-Ra) no me parece una buena idea. Y si tengo que seguir creyendo que entre Eddie y Agustín aun no pasó nada sexual “completo” voy a creer que los guionistas saben menos de varones gay que Coco Silly. Ah, y Dom sigue sin plata pero se pasa casi todo el episodio sin remera, así que no nos importa. 

Pedigree gay:

  • ¿Qué nos dice sobre la ideología del programa que en una fiesta de Halloween de varones gay de más de 30 años en San Francisco no hay una sola persona en drag? (discutible el look de Agustín, pero definitivamente no es drag).
  • Toda la serie de referencias nerd/geeky del programa muestran bien la intersección que se está dando en San Francisco entre la tradicional población gay y los techies que los están invadiendo (como bien lo referencia Doris).
  • ¿Hagrid o Bilbo? Eddie sería mucho más convincente como Hagrid…
  • Hablando de Eddie: un hombre con convicciones, solo cree en RuPaul y Hillary Clinton. 
  • Doris es la curadora de las selfies desnudo de Dom. Oy vey…
  • Está claramente en la agenda del programa hablar de HIV, sexo seguro y otros detalles, mucho, muchísimo más que la temporada pasada. Sin saberlo, creo que debe ser parte del arreglo con la comuna de San Francisco para que los dejen filmar por toda la ciudad. 
  • Tumblr… es para algo más que porno? Shocking!
  • Las referencias a Ms Dalloway claro que lo ponen a Patrick en el lugar de Clarissa, pero funciona como intertextualidad también con Las Horas
  • Sex Watch: el episodio con menos sexo de la historia del programa. Nos conformamos con las tetitas de Dom y unos castos besos.
  • Lesbian watch: tortas surtidas y sin parlamentos en la fiesta.
  • Music watch: la música es protagonista del episodio a pesar de que apenas la escuchamos, por las referencias  a lo horrible que es, por lo menos para una fiesta. No reconozco nada, pero entiendo que en un momento suena Nick Jonas. Asi de horrible. 



martes, 17 de febrero de 2015

Comentario: Looking 2x05 - Looking for the truth

"The pinche puto cabron who broke your heart"

Si bien la historia de la s02 de Looking está planteada desde el principio bien en el estilo telenovela de “Chico Bueno tiene que elegir entre chico rico y “malo” y chico pobre y bueno”, los últimos cuatro episodios medio que nos dejaban con la sensación de que preguntarnos para qué seguíamos teniendo ahí a Richie, salvo como un molesto recordatorio para Patrick sobre lo que podría haber sido y un poco de moralina sobre lo que debe ser.
A ver, no me malinterpreten: soy un fan del amor, de las relaciones y de la monogamia elegida por quien la elija, y también creo que no es deber de nadie cuidarle los cuernos a otra persona, por lo que el concepto de “homewrecker” me parece que atrasa unos 50 años, especialmente en la comunidad gay, en San Francisco, en el 2015. Dicho esto, hay algo en el binarismo de Patrick que no le permitía separar lo que pasa entre él y Kevin de lo que pasaba entre él y Richie, y claro, Richie, según el estereotipo de mexicanidad es más conservador en tema relaciones que la Reina Victoria. Por lo que una charla “sincera” entre ambos no podía más que suceder porque esa relación “prohibida” está fuera de cuadro, y ahora ambos se lo pueden permitir (y con Richie con la tarjeta de “get out of jail” basada en que aun no sabe que tipo de relación está teniendo con Brady). Digamos que lo que tienen en común Patrick y Richie no es el romanticismo que la s01 nos quiso vender, sino su inherente conservadurismo. Claro que también sabemos lo hipócrita que es Patrick: primero, como bien le dice a Richie y Richie no le va a perdonar, se acostó con Kevin cuando técnicamente aun estaba en relación con él. Segundo: no terminó la relación con Kevin porque “está mal” o por deber, sino porque Kevin no le dio lo que quería (exclusividad al dejar a Jon), por lo que acá le está vendiendo pescado podrido (otra vez) a Richie. 
Por otro lado, pasamos algo de tiempo con Agustín y Eddie, y no sé si es un error de continuidad, pero tenemos que entender que entre estos dos aun no pasó nada, aun cuando Eddie le permitió pasar la noche en su casa hace no tanto tiempo. Al margen de eso, el nuevo “buen” Agustín definitivamente está interesado en Eddie, y lo interesante narrativamente (al margen de que Eddie ya es el mejor personaje del programa) es que está ahora del otro lado de lo que el de alguna manera infligía en la temporada anterior. Son principios básicos de rehabilitación de personajes que los guionistas destruyeron, veamos hacia dónde lo llevan.
Lo que une a las historias de ambas parejas son los momentos de sinceramiento, un clásico de la serie (seguimos con las historias de Patrick, gordito y puto y haciendo cosas “de nena” para disgusto de sus padres), y el contraste entre el conflicto de los asimilados (Patrick pudo llevar un novio al casamiento de su hermana, después de todo), y los que no: la relación de Richie con su padre es una mierda, y Eddie tendrá todos los tatuajes reveladores que quieran, pero todavía no tuvo “la charla” con sus padres. El avance de ambos personajes va en esa dirección, y solo espero que no tengamos que verlas en el mismo episodio y con el empujoncito de sus cuasi-novios como superhéroes. 

Gay pedigree:

  • Por si no se dieron cuenta, Dom no aparece ni es mencionado en todo el episodio. Lo más grave es que ni se lo extraña. La historia de Dom esta temporada no está funcionando al nivel que no funcionaba la de Agustín la temporada pasada.
  • La analogía de Jon que no estuvo “dentro de la oficina” de Kevin en tres meses me pareció un poco demasiado. Lo único interesante es mostrar lo flojito de papeles que está Kevin en todo.
  • Lean cualquier guía de cómo tener una charla con alguien que decide blanquear su seropositividad: todas las recomendaciones son NO HACER lo que hace Agustín. 
  • Para ser un programa que intenta aunque sea tangencialmente derribar estereotipos sobre la comunidad LGTB, son bastante estereotípicos con los mexicanos (toda la historia de Richie, su primo Hector siendo el “testaferro macho” de su padre) y con la casi-fag hag en Ceci. 
  • Lesbian Watch: nada, salvo la compañera ambigua de la oficina de Patrick, que tengo que admitir que me causa un poco de gracia.
  • Sex watch: un episodio casi sin sexo, calculo que intencionalmente, salvo por la paja de Patrick (con porno en pantalla y sin toalla amiga) y unos besos entre Agustin y Eddie.
    • Para compensar, montones de chistes de doble sentido, algunos de nivel “escuela primaria”, como referir al tamaño del burrito y Patrick sabiendo “manejar con palanca”.
    • Agustín SABE cuando Patrick se está pajeando. Por supuesto. 
  • Music watch: si bien hay montones de música en el episodio, todo gira alrededor de Finally, el clásico noventero de CeCe Peniston. 
    • Es graciosa la malinterpretación de la letra de Agustín, pero creo que es simbólica de otras malinterpretaciones subyacentes en ambas historias.
    • Finally aparte de ser un clásico de la disco gay de los últimos 20 años tiene pedrigree adicional por su rol clave en la versión cinematográfica de Priscilla, la reina del desierto.
    • Finalmente (*cuack*) tenemos la secuencia de titulo con la genial versión de la canción de Cherry Ghost, que además en este mezcla juega intertextualmente con Hall & Oates de los tempranos ochentas, y como tantos otros covers de música bailable, al sacarle el ritmo, termina siendo curiosamente doloroso y sentimental. 
    • Ah, y CeCe/Ceci... estoy hilando demasiado fino?


lunes, 9 de febrero de 2015

Comentario: Looking 2x04 - Looking down the road

"You have a stylist. You need to stay loyal to him.”

Series con mayor maestría o mayores pretensiones que Looking suelen hacer episodios completos de formato “todo tiene que ver con todo”, o por lo menos donde los grandes temas atraviesan a todas las historias.
Por su estética indie, su duración breve y asumamos, sus elementos más de teleteatro, Looking no suele ir en esta dirección, y es interesante que en este episodio lo intentaron, y salieron bastante bien parados. (Casi) todas las relaciones del programa están en puntos de encrucijada donde la pregunta más temida – “¿qué somos?” está aflorando, y en ninguno de los casos, ni donde hay respuesta, ni donde no la hay ni la habrá, las respuestas satisfacen a los interesados. Y además, y en esto si hay algo de inesperado talento, en todos los casos se tratan de triángulos dentro de triángulos que comparten un par de vértices. 
Empezamos con Patrick y Kevin en la “noche después” de su apasionado encuentro… y de Patrick escuchando a Kevin marcar tarjeta con Jon (Jon o John? Según donde lo lea la H aparece o desaparece). Acá tenemos dos errores concurrentes de parte ambos: ni se pregunta “¿qué somos?” a tu amante, ni se promete que se va a hablar del asunto con el oficial. Si el contrato tácito es de amantes, así tiene que quedar. Obviamente tenemos el triángulo Patrick-Kevin-Jon, pero Patrick a su vez tiene su indefinida relación con Richie, y este a su vez la suya nueva con Brady. Lo refrescante de estas dos últimas es que, juicio moral de Richie al margen, por lo menos son blanqueadas desde el primer momento y si alguien se mete en algo o sale lastimado, será por elección propia. Nada bueno va a salir de todo esto, y lo único ligeramente inesperado es la angustia de Kevin ante la situación, que significa que es un muy buen actor, un psicópata o realmente está metido hasta las tetas con Patrick.
La situación de Dom no es mucho mejor, aunque aquí hay mucho que conocemos por referencia y no por haberlo visto. Según parece, el “contrato” con Lynn era de no compromiso (y la idea de “pareja abierta” era solo una expresión de este contrato), y Dom se choca de frente con esto con la presencia del ex? más actual de Lynn, Matthew, con quien termina enfrascado en un sexy pero incomodo trio. Lo que pasa es que el tercero real en esa relación es Brian, el ex fallecido de Lynn. El único final feliz posible para Dom es una relación de fuck buddies con el atractivo Matthew en cuanto Lynn salga de escena. 
Parece irónico que el que tiene la relación menos complicada en este momento es Agustín, aunque hay un “¿qué somos?” implícito que va más por el “somos novios, amigos o me estás dando una posibilidad de empleo”, que supongo que se va a ir desarrollando con el transcurso de la temporada. 
Lo mejor del episodio son los incomodos cruces de personajes, ya sea Dom y Matthew en casa de Lynn, o toda la secuencia en Esta Noche, donde Eddie se vuelve a robar la escena, alivianando la visible incomodidad de Richie, Patrick, Brady y los demás. 
La semana que viene: lo que sucede cuando los desechos humanos pegan contra el ventilador.


Gay Pedigree:

  • Ligera referencia a que el episodio transcurre alrededor de Stonewall/Pride, pero me resulta raro que no haya una referencia más clara. Veremos si la semana que viene nos da una pauta más precisa de ubicación en el calendario. 
  • La incomodidad de Dom al ser referido como un “daddie” no tiene precio. Lo comprendo a la perfección, pero Dom, no tiene sentido lucharle en contra, embrace it.
  • Aunque está claro que Matthew está buscando un tipo en particular de Daddie, el Sugar Daddie, rol que Lynn está más que conforme con ocupar, y que se va  reforzando por detalles tales como su casa en Russian River del piloto, o una mirada mejor a su casa en la ciudad esta semana (recuerden: San Francisco tiene uno de los real state más caros de todo EE.UU.).
  • Patrick compara a Eddie con Ms Madrigal, la alma mater del clásico de San Francisco de Armistead Maupin, Tales of the City. 
  • Detalles que me hicieron sonreir: la taza de “I <3 Anal” de Eddie, Patrick refiriéndose a Brady como un “ginge”. El hecho de tener debilidad por el anal, los ginge y el anal con los ginge podría tener algo que ver…
  • El choque generacional de la juventud trans/queer/poz y Agustin (que tampoco es tan grande) muestra que las grietas no son propias de nuestro país nada más.
  • A los personajes y la comunidad gay de SF les encanta el Mission Dolores Park, más que nada por su cercanía a Castro, pero estuve ahí mientras filmaban y estaba en obra de remodelación. La ciudad tiene otros parques, varíen un poco…
  • Lesbian/Music/Argentina Watch: No, no se equivocaron, en las escenas de Esta Noche suena cumbia de fondo, y es cumbia argentina y torta, de mano de las Kumbia Queers. 
  • Sex Watch: mucho trasero en la escena del jacuzzi en la casa de Lynn. Especialmente agradable el trasero de Matthew. 


lunes, 26 de enero de 2015

Comentario: Looking 2x03 - Looking top to bottom

"Do you know where you live?"
En vista de que Looking es un programa de y para la comunidad gay (no LGTB ni ninguna de esas cosas, la premisa es bien clara de “varones homosexuales casi blancos en países centrales” y no tiene que pedir disculpas por eso), se puede tomar algunas libertades y franquezas, lo que no quita que sea un tanto incómodo si uno lo quiere compartir por fuera del ghetto o hacer un análisis un poco más profundo. Concretamente, en un episodio sobre límites y quien tiene el poder en un determinado momento de una relación, no deja de ser un poco… áspero que se metaforice tanto con el tema del sexo anal, planteado simplemente como “el que la pone tiene el ancho de bastos”. Como bien lo dice Agustín y lo prueba Doris, los héteros también están teniendo pilas de sexo anal, y nadie va a considerar que Doris está en posición de sumisa o no disfrutando de los interesantes atributos de Malik. Pero aun así, esa es la ruta elegida por los creadores, y políticas y gustos personales a la hora del sexo al margen, funciona.
Patrick y Kevin tiene problemas con los límites, especialmente porque Kevin está en una relación y Patrick, quiéralo o no, es “la otra mujer”. Por eso, un juguetón agarre de nalgas en la oficina es un no-no (y no, porque como vimos después, Kevin tenga algún problema con su zona anal), y Kevin, astuto o rindiéndose a los encantos de su amante, concede un día completo para la no-pareja (claro que aprovechando que John está fuera de la ciudad). La buena noticia para ambos tórtolos es que a juzgar por el nivel de nerviosismo, ambos están anticipando el encuentro (y necesitando un poco de Dutch Courage). La mala, por lo menos para Patrick, es que el celular de Kevin no miente, y el rol de segundo en la prioridad no se lo saca nadie.
Las dinámicas de poder en la pareja de Dom y Lynn no está mucho mejor, donde las intenciones del más grande y rico, y por lo tanto poderoso, se ponen en evidencia con el más joven y héroe deportivo por un día. Dom, lo siento, pero la satisfacción masculinista del triunfo en el rugby es fácilmente matada por una buena billetera. Le veo poco futuro a ese arreglo (entre otras cosas porque Bakula ya está en otra serie, me sorprende que siga apareciendo).
Finalmente, aun sin sentar bases de poder, tenemos a Doris y Malik (encantadoramente, Malik aparte de un padrillo afroamericano, es un astuto operador político. Mucho hombre, como vienen diciendo todos) y a Agustín y Eddie, en una historia que se mueve lentamente , y que nos deja con ganas de más en vista de lo simpático que es el personaje de Eddie (interesante sería relacionar como los “chicos grandotes”, Malik y Eddie, resultan refrescantes y sanas alternativas a los chicos delgados y neuróticos). Por lo pronto, Agustín casi fuera de cámara decide ser un “hombre mejor” y su primer paso (de 12?) es disculparse con Richie. Se acuerdan de Richie? Para algo lo tienen ahí esperando…

Gay Pedigree

  • North American People Problems: tanto lío con la higiene anal solo puede provenir de una civilización inferior que no conoce el bidet.
  • La revelación sobre la visa de Kevin abre todo tipo de suspicacias. Es acaso nuestro encantador britón un estafador, y entregar sus pompis todo parte de una estrategia? TELENOVELA!
  • Hablando de telenovelas y potenciales villanos de las mismas, están transformando a Lynn en un potencial baddie? Ahora que redimen a Agustín, alguien tiene que tomar su lugar.
  • Otro dato para desconfiar de Kevin: usa un blackberry. Me fallan las palabras.
  • Interesante que Patrick se encuentra en una posición similar a Marnie en Girls en la misma semana. Paddy es ligeramente menos estresante. 
  • Mining for uranium”, ay Patrick, ya putito desde chico.
  • Buen ejemplo de usar el estereotipo, comentar el estereotipo y destruir el estereotipo: claro, el rugby es el preferido de los gays con delirios de machez. Pero que onda con los equipos de rugby de GENERO MIXTO? Bien hecho, Looking, bien hecho.
  • El diner donde desayunan Doris, Dom y sus parejas es el Orphan Andy´s, ahí al toque de Castro, uno de mis lugares favoritos en SF. 
  • Lesbian Watch: las lesbianas no suelen abundar en Looking, y aun así este es un episodio especialmente visibilizado, desde la cumpleañera en la oficina que nadie cree en su heterosexualidad hasta las jugadoras de rugby. Y el brillante chiste sobre Rachel Maddow de Malik.
  • Sex watch: DICKS! DICKS! And more DICKS! Creo que no veía tanto pene en televisión desde Oz. La escena de la ducha fue fan service total a la audiencia, pero nadie se está quejando. Mucho sexo versátil entre Kevin y Patrick (aunque Kevin siempre con conspicuos calzones puestos, lo que me hace sospechar clausula contractual de Russel Tovey). Y tetera frustrada para Agustín. En palabras de Eddie “llegaste tarde”. 
  • Music Watch: Menos música que en otros episodios, pero el cierre es con So now you know de The Horrors, con una letra que no le deja mucha esperanza a Patrick…


martes, 20 de enero de 2015

Comentario: Looking 2x02 - Looking for results

"What the fuck is this?"

Más allá de que entre temporadas tuve una “reconciliación” con Looking, me sorprende cuantas cosas la serie está haciendo bien, independientemente de mis (muy subjetivas) percepciones. Hay toques en este episodio que hablan de una serie madura, una que ya conoce a sus personajes, y aunque aun estamos en la etapa de presentación (tenemos un personaje nuevo, la primera aparición de uno de los protagonistas, la reaparición de un personaje de tercer nivel), que se anima a explorar que pasa con nuestros conocidos más allá de la superficialidad. Si señores, Looking se anima a meterse con la verdadera psicología de los personajes.
Patrick y Kevin se siguen moviendo rápido: la semana pasada todavía no habían compartido una cama, y esta semana ya están en un hotel a “la hora del almuerzo” (es bueno ver que los patrones de trampa son los mismos en todo el mundo). Pero claro, ese momento de intimidad que comparte tan a la manera Andrew Haigh y que remite directamente al episodio del año pasado Looking for the future (salvo que ahí los enamorados eran Patrick y Richie) da muestras de que el “affair”, como todos menos Patrick lo están llamando, ya pasó de ser sexo nada más a ser… algo más.
Lo que no significa que todo sea color de rosa: Kevin tiene el famoso culo sucio y no quiere que nadie se entere de nada (su teoría es que San Francisco es un pueblito, lo que no es del todo descabellado, como lo puedo atestiguar por haberme cruzado a Kevin/Russel Tovey en un bar tomando una cerveza, o dentro de la serie, por el encuentro fortuito entre Agustín y Richie de que me ocupo un poco más abajo), y Patrick, pobre, inocente, culpable, neurótico Patrick funciona bajo la impresión que el HIV no es una enfermedad de transmisión sexual sino un castigo divino a los pecadores infieles.  Todo este no hablar lleva también a peligrosos juegos pasivo/agresivos, como la conversación sobre un potencial juego, el secreto que se debería guardar sobre el mismo y hasta los potenciales personajes lo demuestran. Me hubiese alcanzado con esto sin el innecesario momento de “entonces, ¿qué somos?” de final, pero bueno, esto recién empieza.
Y el “de eso no se habla” es un tema recurrente, aunque esta gente sea la peor del mundo para guardar secretos: parece que el arreglo de “pareja abierta” de Dom y Lynn no es solo para cada uno hacer la suya, sino también para “condimentar” la relación. O por lo menos para condimentar el plato de Lynn…
Y finalmente, Agustín, que intenta enderezarse buscando al intrigante Eddie (que no aparece este episodio, buh), pero un encuentro fortuito con el pibe con el que se encamó junto con Frank en el piloto (y que según parece ha seguido viendo a Frank) más un exceso de alcohol y unas gotas de GBH lo dejan tirado en la calle, donde serendipitosamente es rescatado por Richie, lo que lleva a un reencuentro de Richie con su “Pato”, aunque claramente vemos quien de los dos es el que no quiere ver al otro.
Esto parece un montón de plot para avanzar la historia, pero en todo momento mezclado con los toques de caracterización necesarios como para que no nos olvidemos que detrás de la telenovela hay algo de más carne y hueso.

Gay pedigree:
  • Esta semana tenemos los ya mencionados regresos de Richie y Lynn, y la presentación de un nuevo interés amoroso para Doris, Malik. Ningún problema con Malik, pero me caia bien Hugo.
  • El diálogo de Kevin y Patrick sobre despertar sexual no tiene desperdicio. Toque interesante también la diversidad transatlántica del las experiencias de cada uno, ventaja de que no solo los actores sean bi nacionales, sino también el equipo creativo.
  • Para Patrick eran la coreos de Solid Gold, pero para Kevin fue el video de Take That para Do what U want, que Robbie haciéndose el rockero años despues o los ahora respetables LuisMigueles de Take That no nos tiene que hacer olvidar que era LA COSA MAS GAY DEL UNIVERSO (me da un poco de vergüenza compartir el video, búsquenlo en alguna red social).
  • Y hablando de referencias gay, la de Patrick sobre Angela Landsbury y Murder she wrote probablemente se lleva todos los premios.
  • Sex watch: hay más romance que sexo en el episodio, pero tenemos nalgas desnudas y rítmicas de Kevin (muy Take That, debe decirse) y vestidas de Patrick cuando llega Richie.
  • Music Watch: Varios temas genéricos de música dance medio que decepcionan, hasta el momento Do what U want de Kevin y de cierre el increíble Thursday de los Pet Shop Boys con Example, editado para que parezca Example solo (que rapea algo que bien se podría aplicar a el affair de nuestros protagonistas), hasta que Mr Tennant hace su aparición casi sobre la placa final de HBO.


martes, 13 de enero de 2015

Comentario: Looking 2x01 - Looking for the Promised land

"Come party with the big boys!"

Bienvenidos a lo que intentaremos sean los comentarios semanales de la temporada 2 de Looking. Antes de comenzar, un descargo: los que hayan leído mis comentarios de la temporada pasada verán que los dejé en una nota amarga, decepcionado con la serie, que me pareció que, gusto al margen, no tenía una línea clara de dirección. Si no han tenido la oportunidad de escucharme en alguna de mis incursiones podcasteras o radiales, luego de un viaje a San Francisco a fines del año pasado, moderé bastante esta opinión, viendo con otros ojos a la serie, los personajes y algunas de sus situaciones. En este estado mental “positivo” es que retomo los comentarios, veremos que tanto lo sostengo en la manera que transcurran las semanas.

Como primer episodio de la temporada, especialmente uno después de una temporada poco vista, este Looking requería una puesta al día con los personajes, y el recurso usado, no por viejo es menos efectivo: encerrar a los personajes con alguna excusa, drogarlos un poco, agregar un poco de sexo casual y dejar que el “encuentro personal” se hiciera cargo del resto. Si bien no lo inventó, es el recurso perfeccionado por The Big Chill hace más de 30 años y que sigue siendo igual de efectivo en This is where I leave you en el 2014.
Entonces Patrick, Agustín y Dom se van a una cabaña en Russian River, ahí nomás de San Francisco, a alejarse de los desastres que hizo Agustín con su vida en general, del nuevo “noviazgo” de Dom con Lynn, y ostensiblemente, de el cuelgue de Patrick con Richie. Lo que como audiencia sabemos, pero no Dom y Augstín es que Patrick ha estado cogiendo con Kevin, su jefe casado, y ha sido más de una vez. Los personajes claro que no se bancan demasiado el aislamiento, y como siempre es Doris la voz sensata que los saca a una noche de extasis y discoteca en el bosque.
Si hay algo que Looking hace bien, cortesía de Andrew Haigh es mostrar los momentos íntimos, bien de cerca, ya sea de tres hombres maduros en una casa que no se dicen lo que se tienen que decir, o esos mismos tres, mas otros trescientos, bailando bajo el efecto de la pastilla del amor. Dom consigue un compañero “aprobado” por su nuevo contrato de pareja, Agustín conoce a un personaje inesperado (más sobre él abajo), y Patrick… no deja de ser Patrick: lo llama a Kevin, cogen en el bosque y finalmente se confiesa con sus amigos, retomando algo de esa camaradería del primer episodio que luego se había diluido en el medio del teleteatro.
Un buen comienzo, sin ser un borrón y cuenta nueva ni solamente una continuación. Sigan así muchachos, les tenemos fé.

Gay pedigree:

  • Bienvenido Daniel Franzese al elenco como Eddie. Parece innecesario tener que decirlo, pero cuando se trata de varones gay, la tele a veces es tan implacable como con las mujeres: todos jóvenes y bellos. Daniel/Eddie es un osazo hecho y derecho, y aparece tan desnudo como Hannah Horvath. Bien por él, y por nosotros.
  • Eddie también es HIV positivo y activista. San Francisco real, gente.
  • Hablando de diversidad, la recepción a la fiesta la hace una de las Radical Faeries, coloridos personajes producto de la intersección del gay power y el hipismo de San Francisco.
  • Kevin y Doris pasan a ser parte del elenco permanente desde este episodio, ambos muy bienvenidos (Doris sobre todo, la persona más sana de este elenco)
  • Con unas líneas de diálogo, sabemos todo lo que hay que saber sobre los personajes: Patrick es nerd y sexualmente un poco conservador (por lo menos lo era). Agustín usa la promiscuidad, el alcohol y otros tóxicos para ocultar sus inseguridades. Dom, mal que le pese, es casi la figura paterna de los otros dos.
  • Dicho esto, es interesante como se muestra el residuo de tensión sexual entre Dom y Patrick, entre quienes antes que empezara la serie, pasó algo.
  • Lindo toque las caras de mala noche de los tres protagonistas en su encuentro post coital al amanecer.
  • Sex watch: oral para Dom, refrescantemente versátil. Anal para Patrick contra un árbol, que ya se está engolosinando. ¿Tenemos que entender que Agustín y Eddie solo conversaron y no cogieron?
  • Music Watch: Un poco de queercore con Bobby Lavender (hubiese jurado que era Pansy Division), un poco de nuevos clásicos con Hercules & Love Affair y su maravilloso Blind, un clásico en serio de Sister Sledge.
  • Y si Looking me quería reconquistar, no tenía más que terminar con This is the day, uno de mis favoritos absolutos de The The.