lunes, 4 de junio de 2012

Comentario: Mad Men 5x12 - Commissions and Fees


“Think of an elegant exit”

No por anunciada una muerte es menor. Toda la temporada los guionistas nos estuvieron tirando cuanta simbología de la muerte encontraron a mano (hasta en este episodio, con Sally y su comentario sobre usar los zapatos de otro), y era ya una cuestión de “cuando” mas que una cuestión de “si”. El “quien” también ya estaba casi resuelto: si bien nos pasamos media temporada viendo a Pete lidiar con su existencialismo de “problemas del primer mundo”, estaba claro que el camino autodestructivo venia por el lado de Lane, poniendo también en perspectiva pequeños detalles, como el incidente de la billetera al principio de la temporada (claramente el empujón se lo dieron sus problemas económicos y la conversación con Don, pero el vacío existencial de Lane viene de mucho más atrás. Piensen en su padre agarrándolo a bastonazos en “Hands and feet” la temporada pasada).
Igual, conservadores como somos, a veces nos cuesta pensar en la muerte de un personaje que aparece en la foto del elenco al principio de año, como si estuviéramos todavía en los 70 y Sopranos nunca hubiese existido. Lane fue un personaje que de todas maneras sobrepasó la que podríamos pensar era su vida útil, con la vuelta de tuerca dada en el mismo momento en que BVDO intentó hacerlo redundante, y corporizándose como personaje en el episodio de “una noche en la ciudad” con Don y el citado más arriba con su padre y su conejita de Playboy. La triste ironía del personaje fue el “como”, con el poco confiable Jaguar (“temperamental y hace lo que quiere”) y su eficiente carta de despedida siendo una vulgar renuncia. Hasta el último momento, Lane haciendo lo que se le demanda.
Chau Lane, te vamos a extrañar. Te diste el gusto de trompear a Pete y robarle un beso a Joan antes de irte, es más de lo que logran muchos otros personajes.
Como en el episodio pasado, algo que no es central al argumento pero que queda evidenciado es el sentido de la moral de Don: reprobando sobre todo el affaire Joan y confrontando ahora a Lane sobre sus actos con una única salida posible. Don, honorable Don… que va a ser de ti cuando llegue Watergate.
Hablando de moral, en una historia secundaria pero poderosa, tenemos también a Ken en el medio de una tormenta, y el honorable Ken, sintiéndose traicionado por todos los ángulos (más sobre esto en las notas más abajo) decide jugar con las mismas reglas que lo están obligando a usar. Ken ya sabe que hay que hacer para ser socio (durísimo y apropiado comentario) y no es eso lo que quiere. Con dejar atrás al nuevo chico de oro, Peter Campbell, le alcanza.
Y finalmente tenemos a Sally, en una historia que se sintió un poco forzada, salvo por dos detalles interesantes: en primer lugar, poner en perspectiva que mas allá de su madurez curtida a los golpes con sus poco apropiados padres (y la madurez actoral de Kiernan Shipka), Sally apenas tiene 12 años. Y por otro, permitirle, por una vez, a Betty ser una buena madre. No que le salga fácil, como su reacción al abrazo de su hija nos mostró, pero cuando tuvo que finalmente explicarle lo que el “maravilloso evento” significa, encontró algo de ternura, un poco de sabiduría y bastante de su filosofía personal sobre lo que es “ser una mujer” (si es que mi diagnóstico de histeria se sostiene, LA pregunta que marca al personaje). Betty igual es Betty cuando aprovecha para clavarle el puñal a Megan de que “la niña necesitaba a su madre en un momento como ese”.
A pesar de todo lo que pasó, igual me quedé con gusto a poco, como si hubiéramos visto la primera mitad de un episodio doble, y con algunas desconexiones importantes con respecto a lo que vino sucediendo  anteriormente, aunque el nuevo rol de Joan, el nuevo status de Pete, todo lo que pasó con Lane y hasta las historias que remiten a clientes como Jaguar o Dow son claramente consecuencias de los 11 anteriores.

Algunas observaciones al paso:
  • Me resulta muy raro que no haya habido ninguna consecuencia de la historia de Peggy el episodio pasado. Por todo lo que sabemos, podría estar encerrada en una oficina trabajando con Stan y Ginsberg, también conspicuamente ausentes.
  • El único que acusa recibo de la partida de Peggy, es, indirectamente, Ken. Ya vemos que hizo Peggy con “el pacto” de que si se iba uno, se iban los dos.
  • Hay mucha discusión dando vueltas hoy sobre los límites del buen gusto. ¿Necesitábamos realmente ver el cadáver de Lane y la menarca de Sally?
  • Lindos detalles de vestuario con Sally: su look de “mini y botas” claramente remiten al mismo look de Megan una escena antes. Y como alguien me señaló, las botas de la ‘escapada prohibida’ de Sally son las que Don no le permitió usar en “At the codfish bar”.
  • Y hablando de vestuario: ¿Don Draper con un sweater polera? El tiempo claramente está pasando…
  • Por si cabía alguna duda que Scarlett es la nueva Joan, el “coaching” de Joanie nos lo recuerda todo el tiempo. Me pregunto qué tienen en cartera para el personaje.
  • Finalmente, un ítem para debatir: se supone que la clave de las discusiones entre la cadena y Matthew Weiner para la renovación de la serie que estamos disfrutando, tenían que ver con los pedidos de reducir el elenco de temporada a temporada e incluir más publicidad en la serie misma. Lane ya no está, por todo lo que sabemos Peggy podría no volver, y Jaguar y Dow están al frente y adelante. Mmmmmm.



11 comentarios:

  1. Realmente este blog se ha convertido en mi espacio placentero para seguir disfrutando un capítulo aun cuando ya he apagado el televisor.
    Como para hacerte el honor, por única vez voy a darte MIS observaciones al paso sobre tu crítica de hoy:

    1. Wow... "momento de muerte por asociación con los zapatos usados"... ¿cómo hacés para sacar esas analogías tan grossas de la galera?
    2. Tu entero blog es una clase de idioma: cada crítica me lleva a www.rae.es Esta vez, con "menarca". Gracias, gracias por hacerme menos bruta cada día.
    3. Decididamente, tu combinación tv-psicoanálisis salvaje, es para el deleite absoluto.

    Alto blog, my friend. Alto blog.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Jess, los halagos que vienen de una colega se aprecian aun más...
      Me gusta llevar a la gente al diccionario, pero que un muchacho te tenga que decir lo que es la menarca, c'mon!

      Eliminar
    2. Momentito, en mi familia y grupos de amistades femeninas, siempre le llamamos menstruación o período. Podría darte otros sinónimos, pero no es ese el propósito de tu blog (sería el del mío). Nunca menarca. Pero usted es casi Licenciado en temas psicológicos y asumo habrá aprendido el término leyendo a Freud y otros loqueros de la época.
      Menarca, lo que se dice menarca, recién me entero hoy. Dícese del derivado de menarquía, menstruación. Real Academia Española. Soy habitué del lugar.

      Eliminar
    3. Jajaja , era una ironía amiga. Igual, sin haber ido a la RAE, para mi era además LA PRIMERA menstruación, no cualquiera de ellas.
      (Y millones de gracias por el RT en twitter, te quise contestar por ahi, pero por algún motivo hace como una hora que no puedo mandar twits )

      Eliminar
    4. me olvidé de decir: sí, realmente, ¿era necesario ver la mancha en la bombachita de la nena? But then again, ¿cómo nos habríamos enterado si no la mostraban?
      Si recuerdo mi PRIMERA... oh, mon dieu...

      Eliminar
  2. Una muestra de lo bien escrita que esta esta serie es el hecho de que, siendo Lane intrinsecamente un personaje patetico, un 'pequeno hombre' y un criminal, aun asi logramos sentir cierta pena por el y por como (falsas pero verdaderas para el) nociones de honor y 'entitlement' pueden ser tan fatalmente destructivas. Los autores nos recuerdan que a pesar de haber sido instrumental 'en la existencia misma' del universo que conocemos como el Mad Men de los ultimos tres anos es insignificante, probablemente porque el (y solo el) se siente asi.

    La cara de horror de Pete y su estado de devastacion subsecuente parecen denotar cierto 'wake-up call' y sinceramente espero que comience a valorar lo que tiene: una mujer que es demasiado para el, una hermosa familia, una casa en Suburbia y un creciente reconocimiento en lo profesional (que fue expresamente machacado en este episodio desde el encruentro en la barberia).

    Comendable es la actuacion de Christina Hendricks en los ultimos dos episodios. Joan pierde su (tal vez unico) aliado en la compania y una verdadero amigo.

    La minima y tal vez pasajera redencion de Betty es bienvenida. Aunque como el iluminamiento transitorio de Roger es probable que tambien 'it wore off'.

    Shipka puede cruzar la linea de nina a mujer y de vueltra otra vez de una manera sorprendente.

    Oh I'm gonna miss this show during the hiatus!

    G

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que Lane es patético, no me cabe duda, pero no se si un criminal, más bien un hombre desesperado y completamente incapaz de lidiar con las presiones del mundo, cerca de 1967.
      No había reparado en el detalle sobre Pete, pero tenés toda la razón. Veremos si le cae la ficha o no. Y lo de Joan, creo que además de su aliado, y su propia sensibilidad (Joannie puede hacer una tapa tipo Susana "Este año me pasó de todo" ), ya se lo había dicho el episodio pasado... había cierta química "prohibida" entre ambos.
      Y es cierto que ni Betty ni Roger van a crecer jamás Probablemente Don tampoco. De hecho, los guionistas han limitado su cuota de crecimiento a exactamente un personaje: Peggy.

      Y si, el hiatus va a ser eterno...

      Eliminar
  3. Yo veo cierta 'evolucion estatica' en Don. Hay ciertos principios de su personalidad que permanecen inalterables. Su capacidad de negar la realidad, por ejemplo: "It will shock you how much it never happened" es igual a "think of an elegant exit". Sin embargo ha demostrado una paciencia inconmensurable con Megan, cierto acercamiento a Sally (fue un padre totalmente ausente durante su ninez), cierta comprension de su fracaso con Betty y una contension por su 'apetito insaciable' por otras mujeres. Todo esto a cambio de la perdida de su 'edge' y estancamiento profesional. No se si son cambios duraderos, la renovada ambicion particularmente destacada en este episodio puede llegar a senalar el final de esta etapa, y que fue 'just a phase'.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
  4. Coincido con ese estancamiento. Este Don sin caprichos, que obedece a su nueva esposa a quien le es fiel... que se ve superado por un nuevo empleadito de publicidad y por quien siente celos... este Don no me gusta nada. La mejor salida de esta temporada, sería volver a ver al Don apasionado por su trabajo y las mujeres de ocasión.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. O mejor aun ver a un Don 'mejorado' que sea capaz de recuperar su ambicion profesional y mantener al mismo tiempo su fidelidad y lealtad hacia su familia. No creo que un Don 'reformado' sea incompatible con su ser esencial, seria solo una muestra de la madurez esperable de un 'hombre de las cuatro decadas'. Propia experiencia.

      Eliminar