domingo, 27 de mayo de 2012

Comentario: Mad Men 5x11 - The Other Woman


"Do I have to do all of it?"

No es secreto que soy un fanático de Mad Men. Por eso escribo estos comentarios, por eso a veces dialogo o me enojo con los personajes o los guionistas, por eso hago de evangelizador con mis amigos, familia compañeros de trabajo para que la miren.
Esta serie me ha hecho reírme, llorar, pensar, horrorizarme, buscar nuevos caminos académicos y profesionales, apreciar la moda, el diseño, distintas formas de narración, y tantas otras cosas. Pero siempre con una cierta distancia intelectual, analítica. Toda esta introducción es porque este episodio de la serie tocó algo, una conexión emocional, algo que me conmovió mas allá de lo simplemente intelectual, y si este comentario parecer ir en todas direcciones, probablemente soy yo tratando de “ligar” toda esta emoción suelta, de alguna manera.

Definir a Mad Men como “un programa sobre Don Draper” probablemente sea un  punto de vista algo reduccionista. Históricamente, MM ha sido tanto acerca de las mujeres de Don Draper como de Don mismo. Betty, Megan, Bobbie, Susan, Midge, Rachel, Faye… y Peggy, por supuesto, lo más parecido a una “esposa laboral” que ha tenido. Y de la mujer que nunca fue “la mujer de…”, pero que siempre jugó un papel esencial para Don y todo lo que lo rodea: Joan.  Desde el principio el tema fue el lugar de la mujer en la sociedad en un momento de quiebre, y basada en tres arquetipos: la “mujer buena” ama de casa y madre, la “mujer mala” que se atrevía a usar la sexualidad como un jugador activo, y la “mujer profesional”, la que se estaba abriendo camino. Claro que la mujer buena término siendo un caso psiquiátrico a causa de ese rol, la mujer mala nunca fue realmente mala, sino un peón cuando algunos la creían reina, y la mujer profesional nunca dejó de pensar que le debía todo a un hombre. El rol de Don fue siempre el de una lectura algo diferente sobre estas tres mujeres: Betty es Betty porque Don hizo todo lo posible porque así fuera, aunque no hay más que verlo como actúa con Megan para darse cuenta que algo aprendió de esa experiencia; Joan, por más que otros la vieran como una bomba sexual manipuladora, siempre fue respetada por Don por su inteligencia, su tacto, su estoicismo (y su propio pasado: como siempre se nos recordó, pero nunca más que esta temporada, que Don es el hijo de una prostituta, su definición de “mujer mala” es bastante diferente de la de cualquiera de los otros socios de SCDP); y Peggy, desde el primer momento que dio cuenta de su talento, fue “uno de los muchachos”, un par, nunca “una mujer”.
Pero en el fondo, todas las mujeres son mercadería de intercambio en el universo Mad Men. “Finalmente algo bello que realmente te puede pertenecer” nos repitió con algo de falta de sutileza el slogan de Jaguar que todos los creativos (varones) se pasaron el episodio pergeñando.  Pero ¿Qué tan mercadería de intercambio? Y ¿Qué tanto esa mercadería tiene un precio?
La pregunta no es qué estamos dispuestos a hacer para tener lo que queremos, si no, qué es lo que queremos, y cómo podemos darnos cuenta. Megan quiere ser actriz, aunque ponga en peligro su matrimonio, aunque su trasero sea más importante en el casting que cualquier otra cosa. Peggy quiere… que la respeten por su talento. No porque Don no lo respete (aunque en este episodio hizo todo para demostrar que no lo hace), si no porque sabe que mientras este cerca de Don, nunca van a ser “sus” méritos. Y entonces el destino de Peggy está en otro lado, y hacia allí lo va a buscar.  Y Joan… que no sabe lo que quiere, o si lo sabe, también sabe que no lo va a tener con las herramientas que tiene a su alcance. Entonces a Joan los varones (y su madre, esa poderosísima herramienta del patriarcado) la definen desde afuera, como una cosa. Y se rebela contra esa definición. Hasta que otro varón, por sus propios mezquinos intereses, le pone algo ante los ojos. No dinero, tal vez poder. Y Joan cede, probablemente sin medir las consecuencias de sus actos (todo lo que Joannie consiguió este episodio, estense seguros que va a volver como un bumerán en cuanto se distraiga), y como para reafirmar cual es el lugar que le tocó en suerte, no es el hombre que ella esperaba el que intenta disuadirla, si no ese otro hombre,  extrañamente honorable.
Las (pocas) voces disidentes sobre esta temporada de Mad Men venían insistiendo que los episodios eran un poco tirabombas pero que finalmente la historia no avanzaba realmente. “The Other Woman” los calló la boca: todo lo que vino pasando, desde Peggy no teniendo el protagonismo esperado, hasta el recorrido de Joan que empezó con su embarazo y culminó tomando unos tragos con Don, hasta las historias de Roger, Pete y Lane convergen aquí. Olvídense de zou bisou bisou, del combate Pryce vs. Campbell o de Fat Betty: las acciones de los personajes en este episodio cambian el status quo por completo, dejándonos con ansiedad por los dos episodios que faltan y haciéndonos temer al largo receso que les va a seguir.

Algunas observaciones al paso:
  • Uno de los modos de analizar la relación entre Don y Peggy siempre fue la de “padre/hija”. Este episodio nos recuerda, con inmenso tino, que la verdadera relación de padre/hija es la de Peggy con Freddy Rumsen. Para entender mejor a Don y Peggy, miren esa última escena que comparten este episodio. Más de una vez, por si las lagrimas se la empañan la primera vez.
  • Don, Peggy, sus manos. En el primer episodio de todos, en “The Suitcase”, aquí… tan bien escrito, tan bien usado, siempre dando en la tecla justa.
  • Joan en su oficina. Joan en la habitación de un hotel. Joan en su departamento. Nuevamente, nunca es casual lo que le sucede a Joannie en cada ambiente.
  • Y que no parezca que Mad Men es solamente guionistas y actores: el detalle de dirección con los dos puntos de vista sobre la visita de Don al departamento de Joan... pocas veces un "truquito" aporta tanto a la historia y a entender la psicología de los personajes.
  • Siguiendo con el efecto “no responder a la demanda”, este episodio pedía a los gritos una interacción entre Joan y Peggy, y no la tuvimos mas allá de esa última mirada. De todos modos, si algo le faltaba a Peggy para decidirse fue Don preguntándole si su decisión tenía algo que ver con las novedades de Joan
  • Pete Campbell es probablemente el personaje más desagradable de la TV actual que no sea abiertamente “un villano”. Su manejo con Joan, mas allá de lo que haya sucedido después, más su trato de Trudy lo hacen simplemente despreciable. No hay redención posible,   y ya perdí la esperanza de que tuviese un final trágico.
  • Porque hablando de finales trágicos, ahí lo tenemos a Lane, otro desesperado. Lo que egoístamente lo llevó a manipular a Joan por un camino diferente del esperado, puede probablemente volverla  la orgullos propietaria del 5% de nada.
  • Necesito que alguien me ayude a "leer" a Roger en este episodio. Su reacción inicial, por lo menos sus caras, eran lo que esperaba. Pero  ¿qué pasó despues? Claramente no hubo tiempo para mostrar la reunión donde se analizó la "contrapropuesta" de Joan, pero me niego a creer que dejó que esto pasara como si nada. 
  • ¿Vieron el avance de la semana que viene? ¿Vieron donde está sentada Scarlett? Nada es casual en el universo Mad Men. 

10 comentarios:

  1. Este episodio fue definitivamente un 'game changer'. Lo unico que espero es que no perdamos a Elizabeth Moss y que no pase a ser un pasaje satelitante por pertenecer a una orbita ajena a SCDP.

    Al macabro Pete Campbell le deseo la desintegracion de su matrimonio, porque Trudy merece mucho mas a su lado.

    Joan me decepciono pero comprendo sus motivaciones. A diferencia de Peggy, ella nunca fue 'uno de los muchachos' y esta por verse como va a cambiar la dinamica entre todos ellos.

    Ahora que Scarlett va a ocupar el lugar de Joan predigo que va a ser ella (Scarlett) quien, con frescos ojos inquisitorios, descubra el defalco de Lane.

    Solo dos episodios y tanto mas para contar...

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    1. Yo creo que hay una posibilidad muy grande de que SCDP no sea mas, punto. Y eso podria solucionar unos cuantos temas. Pueder ser un merger, una venta, o simplemente un monton de mano de obra desocupada trabajando en otra agencia.

      Y no habia pensado en ese rol para Scarlett... pero tiene muchisimo sentido!

      Y si bien quiero a Trudy lejos de Pete, no quiero a Trudy lejos de Mad Men. Le podemos armar un affaire con Ken. O mucho mejor, toma el lugar de su padre en Viks (ya sabemos que Peggy va a tener la cuenta Clearsil otra vez...)

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  2. wow... qué episodio memorable! Pasó tanto en 44 minutos y estuve tensa todos ellos. Yo creo que Peter y Roger son la misma m#$%, pero lo de Peter es sin disimulo. Roger, ex amante de Joanie, padre de su hijo, permite sin más ni más que ella se acueste con un gordo rechoncho por dinero?? Eso habla de él a las claras.

    Es verdad, yo necesitaba un intercambio Peggy-Joan pero la mirada lo dijo todo. Fue como una madre le dice a su hijo: "Vuela! Vuela por mejores rumbos!" Para mí fue una mirada de aprobación... "no voy a detenerte, estás haciendo lo mejor".

    La Dirección de las escenas Propuesta Jaguar y Joany en el hotel superpuestas... una delicia al paladar mental de quienes amamos esta serie.

    Este capítulo fue tan completo, que no extrañé a Betty. Hoy Joan me dio todo lo que precisaba.

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  3. Pues si... fue un capitulo genial.. Bastante intenso de emociones para Don con las tres mujeres de la serie (sin contar su ex)..
    La cara de Don cuando ve entrar a Joan en la reunión de socios es memorable.. una mezcla de sorpresa y decepción...
    Espero que tengan mas interacción entre ellos en los capítulos que quedan,
    lastima que solo queden dos para el final de la temporada.

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  4. Quisiera poder contarle a Don que Joan fue con el del auto sólo porque pensó que él estaba de acuerdo. Quisiera poder contarle a Don que ella ya lo había hecho, cuando él fue a decirle que no valía la pena. Decepción por doble partida. Esta serie rocks!

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    1. Todos esos "quisiera..." son la conexion emocional de la que hablaba. Increible television.

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  5. Y por fin, después de empezar a ver esta gran serie y saber que la recompensa para hacerlo no sería inmediata, que me pediría paciencia y esfuerzo para captar la psicología sutil de los personajes, sin estar seguro de si había realmente algo detrás de todo, por fin, por fin el día ha llegado. Y la recompensa es inconmensurable.

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  6. Me parece extraordinaria la reunión íntima y espontanea entre Peggy y Don en el despacho de éste, mientras todos están de celebración por haber conseguido a Jaguar. Don lo celebra con sólo uno de sus compañeros de trabajo. Ya sabemos lo que opina Don de las fiestas. Y esa persona es Peggy. Justo en el momento en que ella decide cambiar de aires para darle un impulso a su carrera. Creo que es la escena más emocionante en lo que llevamos de serie.

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    1. Creo que ese encuentro entre Peggy y Don sirve como perfecto resumen de la serie. Es más, Mad Men podría haber terminado ahi y me encontraría completamente satisfecho.

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  7. A mi me pareció preciosa la escena de Don cuando va a intentar detener a Joan a su casa. Se presenta allí, dejando a un lado los negocios y pensando como debe sentirse ella.
    Y la cara de ella mientras le escucha y se da cuenta que no todos en la agencia son iguales.. porque de Pete se puede esperar cualquier cosa... pero que Roger estuviera de acuerdo con eso...debió ser una sorpresa.
    Supongo que nos quedaremos con las ganas de saber lo que hubiera hecho Joan de saber que Don no estaba de acuerdo.
    En resumen, un capitulo genial y esperando con ansia el siguiente.

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