jueves, 10 de mayo de 2012

El primero te lo regalan...

Tiene que haber sido en el 77 o 78, no mucho antes y seguro que no después. Un día cae mi padrino Reinaldo con una historieta, de las clásicas de Novaro, de las "grandes" (los viejos como yo sabrán distinguir entre "grandes" y "chicas"). Era de "Marvila", la que se ilustra más arriba en su tapa original.
Probablemente ya había tenido historietas de superhéroes en mis manos, pero esta es la primera que recuerdo haber atesorado, la que me hizo interesar por que había pasado antes y que pasaba después, la que inició una colección. La que empezó este hábito que ya lleva más de tres décadas.

La original y la de Novaro que llego a mis manos
Como ya lo mencioné en otro lado, la película de Superman y la serie de la Mujer Maravilla tuvieron mucho, mucho que ver con esta relación enferma, aunque pensándolo bien mi primer contacto deben haber sido los Super Amigos (por ese motivo no me sorprendió ni me pareció raro que hablaran de "Marvila") y todavía recuerdo el día que mi hermana Marcela me hizo hacer el 1 + 1 que la Marvila de los Super Amigos y la Mujer Maravilla de la serie de TV que recién empezaba eran una y la misma.
Era un gran momento para iniciarse en el tema: por un lado la fértil imaginación propia de la edad, por otro la avalancha de exposición que trajo la peli de Superman (recuerdo con especial cariño las figuritas detrás de las tapas de gaseosa de la línea Pepsi con la escudería de DC y el correspondiente álbum, que me presentaron por primera vez a montones de personajes que aun no conocía, como un par de los Titanes a quienes no identificaría como tales hasta mucho más adelante), y finalmente, Novaro tenía una importante distribución en los kioscos de todo el país (he comprado historietas por Mendoza, Córdoba, Bariloche y toda la costa atlántica, siempre en un molesto -para los demás- ritual de recorrer kiosco por kiosco a ver que tenían) y en cualquier feria o canje se conseguían cosas de los sesenta a precios irrisorios (esto es mucho antes de la sequía especulativa que llegaría a finales de los 80).
Con esto fui conociendo  más , identificando que me gustaba y que no (desde temprano me aburrí con Batman, me sigo aburriendo con Batman) y armando una colección que en retrospectiva era MUY interesante (estoy ahora pagando 60 dólares por cada uno de los Archives de mi serie favorita, la Legión de Superhéroes que contienen historias que oportunamente leí y/o poseí en su formato original para LATAM).
En el año 79 hice el viaje reglamentario a Disney en la era de la plata dulce. Todavía me acuerdo de ver en un newsstand de aeropuerto los comics en inglés y no animarme a comprarme nada por el idioma. Todavía me arrepiento también. Tengo grabada a fuego esta tapa que vi ese día: 

Noten la presencia de Power Girl. Sera por esto que la tenia bloqueada?
A eso de los 13 años, más que nada por presión del entorno, abandoné estas cosas ‘para chicos’ y me mantuve en esa posición por mis años de secundario. Vale aclarar que mi colección de incunables fue regalada y/o tirada. Prefiero no hablar más del tema para no revivir el trauma.
Calculo que fue a los 19 o 20 que el kiosco de Corrientes y Talcahuano me empezó a llamar la atención, con las coloridas tapas, ahora en inglés. El “cigarrillo del regreso” fue Flash 14. No entendía nada. La Crisis había terminado hacia poco más de un año, nada era como lo recordaba. Me fascinó. Y justo a tiempo: llegue en el momento preciso para la dominación de Keith Giffen del Universo DC, quien es desde entonces, mi creador favorito: JLI y pronto JLE (que me recordó a Power Girl, quien era una favorita de mi infancia que tenia bloqueada), Invasion!,  L.E.G.I.O.N y por supuesto, mi amada Legion con la que reconecté inmediatamente. De hecho, Giffen y Legion dieron mi historia favorita, con la que trato de evangelizar a la gente: la Legion “5 years later” (no suele ser muy efectiva mi evangelización: resulta que para tener una idea vaga de lo que está pasando, hay que tener un conocimiento enciclopédico de la serie, especialmente de los 60… que pocos leímos originalmente o ahora a 60 U$S la dosis).
La tapa del numero "del regreso"
Los 90 fueron locos. Me compré todo. En un momento, hasta importé mis propios comics y luego los revendía.  Los números 0 después de Zero Hour, todo Marvel vs DC, Kingdom Come con ese golpe de nostalgia que era de MI generación... Esto duró hasta que el dólar se disparo.
Ahí me puse mucho más selectivo y la verdad que la calidad de las cosas que fueron saliendo me ayudó a no sufrirlo demasiado. Prefiero la serie de Justice League Unlimited de Cartoon Network a muchos de los comics contemporáneos con los mismos personajes.
La relación hoy no es la mejor. Desde el 2001 que casi no compro números sueltos, los libros que me compro son generalmente de nostalgia, y ni siquiera leer gratis de pirata me alienta a leer los "nu52", el más reciente relanzamiento del universo DC. 
Eso sí, en un mes más o menos sale el paperback  de “las 12 tareas de la Mujer Maravilla”, aquellas que empezaron con aquel número seminal. Ya lo tengo pre ordenado en Amazon. 

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