martes, 19 de agosto de 2014

Comentario: Masters of Sex 2x06 - Blackbird

“We don’t kiss”

Pasaron tantas cosas en este casi “mid season finale” de Masters of Sex, que necesito antes de ir al comentario del episodio en si, tomar un desvío, si me lo permiten.
Verán, cuando se habla de la “gran novela norteamericana” se intenta referir a aquella que dentro de un contexto de historia de personajes (generalmente familiar y multi generacional) toca los “grandes temas”: sexo, raza, enfermedad, historia, en tiempos más recientes, género. Mucho se ha escrito sobre si la Gran Novela en realidad no ha sido reemplazada en el siglo XXI por la Gran Serie, y se apunta a Sopranos o The Wire como los ejemplos de cuál sería el vehículo actual para tal historia.
Traigo esto a colación porque creo entender que Masters of Sex, de manera ambiciosa, pero finalmente, fallida está intentando colocarse en el panteón de la Gran Novela, y sencillamente, no le da el cuero. Y cuidado, que esto de ningún modo descalifica todo lo bueno que hace la serie, pero preferiría que se focalizara en aquellas cosas que hace bien, en lugar de intentar abarcar tanto, no siempre del mejor modo. 
Veamos que funciona y que no del episodio, y vamos a ver donde un cuento corto o la antología, o hasta el folletín, serían mejores vehículos que la Gran Novela. Es más, es posible que la historia real de Masters y Johnson sea la Gran Novela, pero de ninguna manera lo es la biografía que inspiró la serie, ni la serie en sí. 
En las historias personales, de genuina amistad entre mujeres como la de Virginia y Lilian o verdadero amor entre mujeres, como el de Betty y Helen, o en la reformulación de la relación entre Bill y Virginia de algo que pretende ser clínico a algo que es Real esta lo mejor de la serie. Cuando se intenta “explicar” el conflicto racial, hacer torpes paralelismos entre los obstáculos de Bill y los de un grupo racial oprimido completo, empezamos a hacer agua. Y no me hagan hablar de toda la historia completa de Libby, Coral y su hermano, insostenible desde dónde se la mire. Si en el mejor de los casos era una manera de atar los “grandes temas” con el de la enfermedad mental, mejor quedémonos con la historia del cáncer, que logró tocar todas las cuerdas correctas, desde las observaciones sobre la deshumanización de la medicina, a las expectativas de los que rodean al enfermo, a la realidad de saber que no hay cura ni progreso posible. Pero Libby saliendo en auto a los barrios bajos (con su bebé a cuestas!) para probar vaya a saber que punto poco claro, es sencillamente ridículo. 
Es un facilismo en el que yo mismo he caído varias veces el trazar paralelos entre Masters of Sex y Mad Men, pero es imposible no hacerlo, y reconocer que la principal fortaleza de Weiner y su equipo está en lo que no se cuenta, en lo no obvio, y que Masters of Sex, por inseguridad o sencillamente por capacidades diferentes, nos martilla en la cabeza para recalcarnos una y otra vez, en forma de analogías de colegio secundario, metáforas pobremente ejecutadas y paralelismos forzados. Vean la escena inicial de Bill y Ginny en la cama y Lilian en la mesa de rayos, o el “observar por la ventana” en el estudio o por parte de Libby en la ventana para entender de que hablo.
Y vuelvo una vez más: me encanta Masters of Sex, me parece un producto de gran calidad, me entretiene, quiero seguir viéndola, que sea renovada, que gane premios... pero no quiero que intente ser lo que no puede ser o lo que no puede sostener.
Aquí cerraron o casi las historias de Betty, Lilian de Paul, la locura de Libby, y supongo que el paso que sigue es la apertura de la clínica Masters y Johnson que tiene que ser central a la trama de aquí al fin de la serie. Gran oportunidad de volver a lo que hacen mejor, y dejar de lado lo que claramente no está funcionando.

Algunas observaciones al paso:
  • Vamos a extrañar a Julianne Nicholson y su doctora DePaul. Gran personaje, gran arco narrativo, grandes observaciones sobre la enfermedad, la relación de los enfermos y los que los rodean con la enfermedad, los médicos, y tantas otras cosas.
  • Calculo que vamos a tener un pequeño cierre adicional para el personaje de Greg Grunberg, siempre brillante en lo que haga. Pero Betty es parte del elenco fijo y el no, ya podemos intuir en que dirección vamos.
  • De todos los temas forzados que mencionaba más arriba, creo que el que mejor funciona es el de los besos y sus significados, ya sea para Betty-Helen, Virginia-Lilian y por supuesto, Virginia-Bill.
  • Si bien entiendo para que forzaron la historia de Bill, me parece que dejaron al personaje muy mal parado.
  • Y hablando de personajes mal parados, como se remonta a Libby luego de este choque de trenes que fue su historia de los últimos episodios?
  • Varias observaciones interesantes sobre género y cómo no necesariamente va atado al sexo en Betty proponiendo a Helen que sea su amante, Helen proponiendo matrimonio a Al, y los estereotipos de “fuerza” y “empuje” y como se atan a las capacidades de Ginny y Lilian.
  • Buen detalle de atar el final del episodio al final de la temporada pasada. Ahora, listo, por favor, a empezar de nuevo. 

1 comentario:

  1. Coincido con que el tema racial "overpowered" el resto de la trama en este episodio.
    En cuanto a la historia de Coral, tambien coincide en que "it overstayed its welcome", pero en este punto si funciono: Coral se habia convertido en el "objeto contrafobico" (una frase ocurrente que usa un amigo mio para describir situaciones en las que alguien se ocupa de algo menos importante para evitar ocuparse de cosas realmente importantes, que no se si tendra un significado psicologico real o no) de Libby en relacion a Bill. Tendria que haberla echado hace rato, pero la mantenia orbitando para que siga siendo su objeto contrafobico. Asi que me resulta interesante ver como la remotna Libby desde aqui.
    Lo major del episodio fue la relacion entre Virginia y Lilian, y ese abrazo final me conmovio.

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