lunes, 20 de abril de 2015

Comentario: Mad Men 7x10 - The Forecast

“This conversation is a little too late… and so am I”
Casi toda serie “de prestigio” intenta en algún momento hacer episodios temáticos, donde todas las historias convergen de algún modo en un tema, o un grupo de temas centrales, mas o menos explícitos. Mad Men en su mejor momento lo hace de manera mas elíptica, dejando afuera la citación clara de dicho tema, y en momentos de mayor debilidad (estoy pensando en la temporada 5) por momentos tirándonoslos por la cabeza.
Este episodio podríamos decir que cae en la segunda categoría, con dos temas dando vueltas en las historias de todos los personajes: los planes y deseos para el futuro (con sus consecuentes posibilidades de realización reales) y las relaciones inapropiadas, en parte tematizadas por las referencias a Peter Pan, que oportunamente es el cliente a satisfacer en la historia. En otro momento histórico de la serie, tal vez me hubiese molestado esta obviedad, pero también repasemos que es lo que se espera de los episodios finales de una serie: se espera que cierren las historias de nuestros personajes, en los que hemos invertido tanto tiempo, y podamos tener un atisbo de su futuro, y esperamos suficientes recursos de narración circular que nos lleven al principio, y nos permitan rever, o al menos poner en contexto, situaciones y personajes del pasado. Eso es lo que el primer episodio de este ultimo grupo hizo tan bien con Rachel, y el motivo por el que mucha gente se decepciono con el de la semana pasada, donde Diana parecía abrir en lugar de cerrar, y realmente no esta en la lista de deseos de nadie saber que es de la vida de Sylvia Rosen.
Entonces, en base a un McGuffin argumental que tiene que ver con una convención de McCann y la necesidad de Roger de expresar “el futuro de la compañía” , Don se tiene que poner de cara al futuro, y del mismo modo que le viene sucediendo en los últimos pasados, solo encuentra vacío. El vacío al que cae el hombrecito de la presentación del programa probablemente no sea la obvia muerte por caída que muchos quieren ver desde la s01, sino el terrible vacío existencial de esta gente que “no hizo nada”. Don tiene tal laguna que no duda en intentar, infructuosamente, sacarle ideas a Peggy (que si tiene un plan: ser Don, para horror de Mr Draper, pero que como siempre, la falla de comunicación entre ambos termina en malentendido. Don, no mires mas allá: Peggy ES el futuro) Ted, o hasta al mismo Mathis (que claramente no entiende nada, y sea cual sea su plan, nunca nos enteraremos. Si lo volvemos a ver será por ser concuñado de Peggy…). Es que ridículos o forzados (Sally Draper tiene un mission statement a prueba de balas: escaparse de sus padres, aunque como bien le dice Don en uno de los pocos momentos de claridad del episodio, ella ya “los lleva adentro”), todos tienen planes o por lo menos deseos: ser felices en el amor, un destino profesional, o vender una idea a Hanna-Barbera (hola Lou!). Todos menos Don, claro, que de todas maneras tiene tanta suerte que su único cortoplacista plan, vender el departamento, se cumple a pesar de lo negativo del pronostico del titulo.
Otra cosa que le sigue saliendo bien a pesar suyo a Don es resultar atractivo a las mujeres, aun cuando estas tengan la edad de Sally… y Sally este presente, teniendo que en un par de amargos días ver a ambos de sus padres ser el blanco de avances muy poco apropiados de gente mucho menor. Para Betty claro, se trata de Glenn Bishop, y a esto me refería con el llamado al pasado. Glenn, por nepotismo o no (el actor es el hijo de Matthew Weiner, después de todo), ha sido una presencia continua en la serie que se remonta al principio y que se ve reflejado en ese momento poco apropiado y malentendido (?) con Betty. Pero Betty ya no es una mujer-niña como lo fue en su momento (por lo menos no tanto como lo era en la s01) y sorprendiendo a todos, Glenn incluido, se le niega a su avance. El triángulo Sally/Betty/Glenn es tan rico, y tan complicado, y por supuesto no puede tener un final feliz, pero revisitarlo es lo menos que se podía esperar estos episodios. Al menos Betty tiene un segundo momento de lucidez (el primero fue rechazar a Glenn desde un lugar de cariño en lugar de uno de nena petulante), reconsiderando los “juegos de guerra” en todos sus sentidos.
Claro que la temática Peter Pan no se queda en la marca y los encuentros de Don y Betty nada mas: la que busca el amor es Joan, y casi por casualidad parece encontrarlo, pero con una larga lista de “peros”. Para empezar la diferencia de edad (algo que esta establecido como característica del personaje, de todos modos), pero también Richard, su nuevo candidato, tiene hijos grandes y no quiere volver sobre sus pasos (al tiempo que su “disfrutar la vida” es medio peterpanesco, y su plan, no tener planes), y Joan, dentro de su horror,  no puede dejar de ver como Kevin le resulta un obstáculo. La aparente rápida resolución de este conflicto espero que sea el primero de varios segmentos al respecto, porque si no me quedaría como algo forzado solo para tirarle un hueso a Joan. Pongo unos porotos a alguna posibilidad de conflicto Joan/Roger/Marie/Richard. 
Aun con algunos pasos que no cierran al 100%, y volviendo a las expectativas de “futuro/pasado”, creo que el episodio mas que las cumple, mientras tenemos un ojo en lo poco que nos queda por delante.

Algunas observaciones al margen:

  • El comentario de Mathis sobre Lee Garner Jr nos hace reconsiderar (llamada al pasado!) la triste circunstancia del despido de Sal. Me pregunto si Don (que tenia motivos para estar pensando en otra cosa) pensó en lo mismo o solo fue una perlita para los televidentes. 
  • Las referencias literarias del episodio son, como ya dijimos, a Peter Pan, pero hay mas.
  • En la forma de referencias televisivas!
    • El look de Glenn y de la baby sitter de Joan remiten directamente a The Brady Bunch, en su apogeo en 1970, y el programa que Bobby quiere ver antes de irse a la cama.
    • El look de Betty es completamente el de Samantha Stevens, nuestra brua favorita de Hechizada, y la escena en la cocina con Sally (una de las mejores de ambas, me encanta cuando en su relación amor/odio encuentran cierto humor) tuvo definitivas vibraciones Samantha/Tabitha.
    • Recordemos también que Darrin en Hechizada era un ejecutivo de agencia de publicidad en los 60. Nos  faltaría Endora en este escenario nada mas.
  • Así que eso es lo que hicieron con “aun con contrato” Lou. Me pregunto si Jim Cutler esta también por ahí.
  • El mini conflicto entre Peggy y Pete pide a los gritos una resolución mas profunda de la relación de esos dos. 
  • Hacer análisis de vestuario es mejor dejárselo a los profesionales, pero es digno de mencionar que nuestras leading ladies (Peggy, Joan y Betty) nunca se vieron mejor, mientras que los leading men (Don y su pelo largo, los bigotes, la pelada de Pete, el “leisure suit” de Richard) no la están pasando tan bien. 
  • La canción de cierre es “The first time ever I saw your face” de Roberta Flack, mega éxito de principio de los setenta. No me decido del todo como se relaciona temáticamente con el episodio mas que en lo cronológico. 
  • El intercambio entre Betty y Sally que abre este comentario es mi favorito, pero el “por que no escribís tus sueños en un papel así me cago en ellos” de Peggy a Don es una de las mejores interacciones que han tenido… y probablemente sus interacciones sean las mejores de toda la serie.


3 comentarios:

  1. Me gustó mucho el episodio, pero sobre todo me emocionó la escena uno a uno de Peggy y Don. Se inscribe en la larga lista de escenas de ellos dos solos en la oficina, y, como siempre en MadMen y más aún con Peggy y Don, es tanto más lo que no se dice que lo que se explicita.

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  2. El futuro que Peggy le describe a Don es de donde él viene. Dirigir, crear frases para la posteridad... eso ya lo ha hecho. Lo que él quiere saber es qué hay después, pero no por ella, por él, porque necesita saber hacia dónde se dirige. Creo que Don espera que Peggy se lo diga y por eso sus respuestas no parecen ser suficiente. El desenlace de la conversación es lo mejor. Por otro lado, cuando Joan lanza la acusación de que "me estás arruinando la vida" pensé que se lo decía a la canguro, pero va dirigido al pobre niño, no? Yo tenía mucha fe en Joan, pero esta temporada me está fallando.

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  3. El horizonte de expectativas de Peggy esta restringido a lo material, por la sencilla cuestion de que aun no alcanza esas metas que Don ya logro hace tiempo atras. Draper en su insatisfaccion continua sige preguntandos sobre lo que hay mas alla, sus metas nunca son pequeñas, son inabarcables y fascinantes, creo que el final de la serie va a ir por ese camino.

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