martes, 24 de julio de 2012

Kapow! Biff! Whamm!: Sobre porque un Batman ‘realista’ es una mala idea.


ESTA NOTA NO CONTIENE SPOILERS SOBRE THE DARK KNIGHT RISES

Dado que para poder comentar The Dark Knight Rises voy a necesariamente necesitar usar algunos (muchos) spoilers, no me parece ético hacerlo hasta después que la película se estrene oficialmente en Argentina.
De todas maneras, luego de ver una avant anoche, me cuesta mucho resistirme a no decir ALGO aunque sea, y creo que la mejor manera de hacerlo es comentando, por encima, sobre este fenómeno que se ha dado en llamar el Nolanverso (no porque Nolan sea versero, aunque un poco vende humo es, sino por la combinación de su apellido con “universo”). ¿Y por que el Nolanverso? Porque ya comprende tres películas, ostensiblemente sobre Batman (mas sobre esto más adelante) y luego de ver el teaser que empezó a circular esta semana, también la de Superman que se estrena el año que viene, que no lo tiene como director, pero si como guionista y productor.
Parto de la siguiente premisa: las películas de Nolan supuestamente sobre Batman… no son películas de Batman. Son películas de Christopher Nolan sobre sus clásicas obsesiones, bellamente filmadas, que de vez en cuando tienen a un personaje con capucha y voz rara a la que alguna gente llama Batman. No es un juicio de valor sobre las películas en sí, que en diverso grado he disfrutado, si no sobre su… no quiero decir “fidelidad” porque no se trata de eso, sino sobre su ESPIRITU.
La conclusión que me queda luego de verlas, pero especialmente luego de ver ese monstruo de 164 minutos que es The Dark Knight Rises, donde Batman aparece en digamos…25 minutos en total, es que al señor Nolan no le gusta Batman, ni los superhéroes en general, y probablemente tampoco el material de origen, los comics. Es un problema similar al que tuve con la última del Hombre Araña, y mi consejo seria también el mismo: si no les gusta el material original, hagan su propio material. Nolan, ya está comprobado, puede tener un éxito artístico y comercial sin depender de una franquicia.
El problema (para mí) y a su vez la justificación/solución (para los empresarios y mucho del público) es que hay una loca idea que se repite una y otra vez desde más o menos los ochenta (antes había menos análisis a boca abierta disponible, así que no tengo los datos que me respaldan) es que Batman no es un superhéroe, que Batman es…REALISTA!
Pero por favor, ¡que gansada! No hay nada “realista” en Batman. Punto. Aparte.
Claro, lo que hay es una fantasía de que sería eventualmente posible para un ser humano prepararse al grado de perfección tal, y que contando con recursos económicos ilimitados, este podría ser Batman. Según la escuela desde lo que leamos, es una fantasía conservadora Randiana, realización del deseo adolescente, negar la castración o  lo que quieran. Usando la explicación que usemos, es eso: fantasía. Y Nada más, y como tal, tiene la función de dejarnos escapar de la realidad, por un rato, y disfrutar.
Si tengo que empezar a justificar la fantasía… estoy haciendo algo mal. Y además, abre toda una nueva serie de problemas, mayormente de índole política (lindos los conservadores norteamericanos que se ofendieron por la similitud sonora Bane/Bain, cuando la política de la película roza con la ultraderecha).
Entonces, definir a Batman o las películas de Nolan como “realistas” es un oxímoron, porque además requeriría que se analizara el colador lógico que son los guiones (hay cosas que se le perdonan a James Bond, a cierta falsa ciencia ficción fantasiosa o hasta a las comedias absurdas, justamente porque no tienen que ser juzgadas de acuerdo a una lógica “realista” -siempre en comillas, siempre-).
Claro, mucho de esto viene de gente que tiene problemas con la serie de Batman de los 60, la de Adam West, y con que cualquier nota sobre comics (está incluida) use las clásicas onomatopeyas de la época, entre otras cosas porque osaba reírse de sí misma, osaba no tomarse en serio los personajes,  y que es juzgada con el mismo sentido del humor que hizo que ciertos extremistas hicieran una intifada contra un caricaturista que osó dibujar algo supuestamente indibujable.
¿Saben cuál es la mejor versión de Batman, en cualquier medio?  Batman, la serie animada, justamente por encontrar el equilibrio entre  un tono sombrío (no serio, no “realista”, sombrío, que no es lo mismo) y al mismo tiempo jugar con la fantasía, con el humor, con expandir los límites de lo creíble en lugar de tratar de amoldarlo a lo que un quinceañero lleno de granos considera que es “realismo”.
Y también nos lleva al debate inescapable este año, que es el eterno de Marvel vs DC, pero ejemplificado en Avengers vs Dark Knight. Donde Avengers tiene éxito, donde la pega, es en el tono: la apuesta es a vida o muerte, pero la presentación es exhilarante, hace sonreír, hace que nos imaginemos cosas nuevas, más grandes, más ruidosas, más coloridas. No es “real” ni pretende serlo, y en ese guiño esta su encanto. Si hay un conflicto entre personajes “más grandes que la vida” se resuelve de forma “más grande que la vida” y no en un intercambio de piñas entre gente con ropa tan rígida encima que apenas se puede mover (y que mejor no intenten tratar de ver quien viene de espaldas, porque no pueden girar el cuello).
Y lo peor de todo, para este veterano fan, es que aparte de tener que fumarme 7 películas de Batman en los últimos veintitantos años, mientras que los otros personajes de DC son dejados de lado por “infantiles” o “poco realistas”, Warner y DC creen que tienen la fórmula mágica y meten a Superman, el personaje colorido, fantasioso, poderoso original en el Nolanverso, le hacen crecer una barba, lo mandan a pescar y hacen un tráiler donde se ve mucho pastito y viento moviendo hamacas. Por favor, no. Prefiero un POW! BIFF! WHAM!. 

2 comentarios:

  1. Muy buena Gus. Muy de acuerdo con muchas cosas. No soy un fanatico de Nolan en general, desde que ví la primera pelicula de "Batman" (las comillas estan bien) sentí eso que, de alguna manera, decís arriba: Me falta algo.
    Dejame agregar, que a Nolan no le gusta Batman y a Christian Bale tampoco.

    Sé que no es tu area, pero si podés leer un poco de Batman: Arkham City (Game)... mas allá del videojuego como tal, captura una historia de batman (pretenciosa) pero sentís que realmente es el mísmo de los comics. Es un punto de inflexión para un mercado (mayormente nerd) que venia sacando juegos de personajes de peliculas (amplisimos fracasos).

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    1. Gracias Pablo. Ya varias personas me señalaron a los juegos de primera persona tanto como "versión definitiva" así como de "inspiración" para las películas. En mi caso, me limito más que nada a la fuente de inspiración original para ambos.
      Y muy cierto lo de Bale también...

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