lunes, 5 de mayo de 2014

Comentario: Mad Men 7x04 - The Monolith

“You’re hungover, and that’s the best time to listen”

Así que esta es la nueva situación de Don en la agencia: sentando el precedente de lo que hoy llamaríamos mobbing, lo dejan relegado a una oficina sin tareas asignadas, se le coarta la posibilidad de hacer algo útil proactivamente, no se lo informa sobre las últimas novedades y para coronarlo, se lo pone a trabajar al mando de uno de sus subordinados. Y no cualquier subordinado, sino Peggy, su “hija laboral”, con quien, de paso, está completamente distanciado. No que Peggy tenga mucha idea de que está pasando, siendo manipulada por Lou y sumarialmente desasnada por Joan. Tanto Don como Peggy se hubiesen beneficiado de escuchar lo que pasaba en esa conference call donde los que están fuera del avispero (Pete y Ted) parecen ser los únicos con sentido común para identificar las fortalezas creativas de SC&P. Pero claro, tal vez ellos siguen con la vieja imagen de la agencia, que no es la que tira abajo la oficina creativa para instalar la última tecnología de IBM, dándole el gusto a Harry, que parece ser el mejor preparado para enfrentar los setentas (y los ochentas), tal como viene la cosa. 
Peggy intentara hacer lo mejor de una tarea imposible (de paso, cosecha los beneficios de la guerra fría presentados como un aumento de sueldo)  y Don… Don termina haciendo lo que específicamente se le indicó no debía hacer. 
Varias veces me he encontrado refiriendo a Mad Men cuando comento Nurse Jackie, generalmente defendiendo a Jackie Peyton como una “mujer difícil” del mismo modo que Don (o Tony, o Walt) son “hombres difíciles”, pero esta vez siento la necesidad de hacer el comentario al revés: Don, como Jackie, son adictos funcionales, que la intoxicación los hace MAS y MEJORES. Hasta que no, por supuesto. Lo curioso, es que como Jackie, Don también tiene un “sponsor” informal en Freddie Rumsen, que al igual que Antoinette más que prevención termina haciendo apagado de incendio. Freddie ha recorrido un largo camino desde que fue despedido con poca ceremonia hace varias temporadas, y profiere la línea más fuerte del este episodio: ponete a laburar. Puede que nadie lo quiera a Don en SC&P, pero si lo sacan, será porque no lo aguantan más, no porque no cumplió con las reglas de su “pacto”. 
En otras novedades, finalmente nos enteramos que estaba pasando con Margaret Sterling, perdón, Marigold. Finalmente la que menos esperábamos fue la que se escapó con los hippies. Roger Sterling al rescate, pero como Marigold bien se lo hace notar con su bibliorato de facturas para pasar, es probablemente la persona menos indicada para hacerlo. El Roger Sterling que vimos en la cama haciendo su propio bed-in al comienzo de la temporada no tiene demasiada estatura moral para convencer a nadie, y cuando intenta apelar a la “autoridad” de padre termina haciendo, literalmente, un enchastre.
Y con este enchastre es que tengo algunos problemas: Mad Men nunca ha sido sutil con algunos de sus simbolismos, pero este episodio es tal vez un poco DEMASIADO obvio en algunas cosas: el ya mencionado barro, las 300 referencias a la “oficina del muerto”, la nueva posición de la computadora en la oficina, las inversiones de las relaciones de poder, hasta el nombre del episodio. Entiendo que la “salida” de esta obviedad es el casi posmoderno autoreferencialismo de Harry (“no es simbólico, es casi literal”), pero igual, por momentos de ven demasiado los hilos de nuestras marionetas favoritas. La semana pasada nos quedamos con ganas de ver como la nueva dinámica iba a funcionar, y esta semana lo vimos, pero es como que nos falta… algo. Vamos Matt, muchachos, quedan demasiados pocos episodios para distraernos. 

Algunas observaciones al margen:

  • A veces es útil conocer el nombre del episodio antes de verlo. En este caso, The Monolith, se engancha con un pedazo importante de cultura popular de la época: 2001, Odisea del Espacio. Entre otras obviedades que nos tira el episodio, la ansiedad que genera la llegada de la computadora nos remite tanto a HAL 9000 como al monolito que abre y cierra el clásico de Kubrick. 
  • Pocas cosas me ponen más feliz que una aparición de Mona Sterling. La mezcla de absoluta intimidad con Roger y habilidad para pegarle donde más le duele (producto de la misma intimidad) no tiene paralelo, tal vez, solamente, en la relación entre Don y Sally. Ayuda, por supuesto, que Talia Balsam es la esposa “en el mundo real” de John Slattery/Roger Sterling. 
  • Don está leyendo Portnoy’s Complaint, de Phillip Roth. Me parece una elección extraña para Don (Roth es demasiado judío para su gusto, el libro demasiado psi), pero supongo que un best seller es un best seller. No puedo dejar de recomendar que lo lean, o cualquier otra cosa de Roth. 
  • El flirteo de Meredith con Don, que ya empezó la semana pasada, es uno de los pocos toques de humor en un episodio particularmente negro. 
  • Cada vez más aparece el germen de una “nueva agencia” basada en otros principios, en este caso, los de Pete y Ted. ¿Tal vez los de Don y Peggy también? 


1 comentario:

  1. I loved the parallelism between Don/Jackie and Freddy/Antoinette, very clever (as usual).

    TLO pointed out, and I tend to agree with them, that there appears to be too much hate directed at Don right now. The only explanation I can find is that Matt W and his team of writers sometimes see the world though Don's eyes and, Don being mostly a self-centred and egoistical child that tends not to register that others exist, we get that much hate directed at him because that's all he's seeing right now.

    My favourite storyline was Roger's. I absolutely LOVE Talia Balsam, and her portrayal of Mona is incredible. When she shows up at the commune with her fur, jewellery, big hair and makeup I died. As radical and devastating that the abandonment of a child is, Marigold has a good point when she reminds Roger that her form of neglect is no worse (and arguably much more honest) than Roger's. He being literally dragged through the mud after this confrontation with his reality as an awful parent resonated heavily with me. it was a powerful moment of the show.

    And, of course, I also loved how the tables turned between Freddy and Don, Freddy was always humble about his downfall and thankful for second chances, and him dick-slapping that little-self-entitled-bitch-called-Don's face was the perfect 360 for his character.

    Solid episode in my view.

    It's Gabriel, by the way.

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