martes, 9 de septiembre de 2014

Comentario: Masters of Sex 2x09 - The Story of my Life

“It´s not a bonus…it’s an opportunity!”

Es fácil, en el contexto argentino, donde el psicoanálisis y las psicoterapias en general son moneda corriente, discutidas hasta el cansancio en público, privado, la ficción y los diarios (no es secreto cuál es mi profesión, tampoco), dar por sentada la discusión de las cosas psi, o tener personajes que llegan a través de su propio análisis, o a veces el de otra persona, a conclusiones, a momentos “aha!” que cambian su destino.
Este no es el caso de los Estados Unidos en general, mucho menos a principios de los años 60. Hasta ese momento, probablemente la única discusión honesta sobre el psicoanálisis había sido el clásico de Hitchcock “Spellbound”, que aquí en Argentina se estrenó con el nombre tan reflejado en el de este episodio “Cuéntame tu vida”. En este episodio, tal vez no tan obviamente bombástico como Fight o Asterion, pero a mi entender de calidad similar o hasta superior, todos los personajes se ven obligados a recurrir, de manera directa o indirecta a alguna forma psi de afrontar sus problemas, ya sea la “terapia por testaferro” de Barbara y por elevación Virginia, la reunión de Alcohólicos Anónimos de Frank y por añadidura Bill, la charla de mujer a mujer entre Libby y Pauline. Estas a su vez llevan a las necesarias y reveladoras charlas entre Libby y Ginny, y Ginny y Bill que los hacen, finalmente, reflexionar sobre lo que vienen haciendo, en tiempos de la serie, dese hace años.
Claro que todo esto, además de servir como motor de la trama de la serie, y permitir leer las motivaciones de los personajes y verlos crecer antes nuestros ojos, sirve también para indirectamente mostrar como Masters y Johnson llegaron a su “método” para el tratamiento de las disfunciones, y como la relación de confianza entre las parejas pasó a ser un elemento clave. Claro que no hay registro de que todo haya comenzado con la propia impotencia de Bill, pero tiene perfecto sentido dentro de la trama de la serie, como también la aproximación puramente médica de Bill y puramente …llamémosla “psi” de Virginia, y lo que ambos aprenderían de la importancia de combinar ambas en un solo tratamiento.
El episodio además elige enmarcar a todo esto en la serie de mentiras que todos los personajes se dicen a si mismos o les dicen a los demás, y finalmente, en una lectura correcta de cómo funcionan los mecanismos, como estas ocultan sus propias verdades, resultan efectivas a pesar de no tener más que “realidad psíquica” y como, contrariamente a lo que los legos pueden creer, es imposible “mentirle al analista”, porque no se trata de lo fáctico sino de lo que se pone en juego: las mentiras de Libby no se sostendrían en la corte, del modo que las de Ginny no se sostienen en terapia, pero el analista no está para emitir veredicto, sino para leer entre las líneas (algo que Virginia espero que adquiera con los años, porque no se si otra Barbara soportaría lo que no se me ocurre otro modo de definir mas que como mala praxis).
Releyéndome, me cuesta distinguir si disfruté tanto del episodio  por su calidad general o por lo caro que el tema me resulta en lo personal, pero analizando (chiste no intencional) en retrospectiva, hay suficientes aciertos de guion, actuación y dirección (vean los comentarios más abajo) como para calificar a esta como una de las mejores horas de la serie que hemos visto este año.

Algunas observaciones al paso:
  • Siempre miro con cierta desconfianza a MoS buscando anacronismos, sabiendo que la producción no tiene el nivel de detalle de Mad Men, y me alegro de haber descubierto que AA empezó en los años 30, que Spellbound se estrenó en el 45 y así. Dicho esto, la lectura de Pauline sobre los síntomas de Frank (y en la cabeza de Libby, los de Bill) apuntan a la bipolaridad, que estaba a décadas de ser conceptualizada de este modo.
  • Lo mismo, creo, el cigarrillo con filtro que está fumando Libby, para el caso (soy insoportable, lo sé).
  • Betsy Brand, andá preparando tu discurso de aceptación, porque el Emmy a la actriz invitada el año que viene es tuyo, y este es el episodio que vas a enviar a la academia para que te evalúen.
  • Si bien MoS tiende a hacer algunas cosas un tanto obvias o “graciosas” a nivel dirección como para resultar “gran dirección” (por ejemplo enganchar la sesión de Lester con los aplausos de la reunión de AA), hay detalles que son sumamente brillantes, como el encuadre del diálogo entre Bill y Frank en la oficina, donde entre ambos como marco están las botellas. Somos lo mismo, se dicen entre ellos, solo hay unas botellas entre nosotros.
  • El tema de los “surrogados sexuales” como forma terapéutica fue uno que llevó a la clínica M&J al escándalo, es bueno ver donde están sus comienzos.
  • Hablando de surrogados, la actriz Erin Cummings, que hace de Kitty, la prostituta, parece estar encasillada en el rol de “60’s Hooker¨, ya que varios la recordarán como Candace, la prostituta que contrata Don Draper en la temporada 4 para que lo abofetee. Otra gente hace de médico, que se yo…
  • Muy breve la aparición de Betty este episodio, pero siempre es bueno como su “saber” es clave para la clínica.
  • La historia de Libby nuevamente me parece traída de los pelos, pero si sirve para que Libby “tome el poder” finalmente, bienvenida. Además, gran actuación de Caitlin Firtzgerald y una química loca con George, que parece que se va a concretar antes del fin de temporada, me parece…

3 comentarios:

  1. Coincido con todo lo que decis en tu review, especialmente con la destacada actuacion de Betsy Brandt, quien demuestra asi su rango como actriz. Me encanto la parte en que Virginia pasa de hablar de "sus" experiencias (las de Barbara) a hablar de sus experiencias (con Lilian). Buena manera de traer de nuevo a ese querido personaje tambien, Como decis vos, no se le puede mentir al analista.

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  2. De acuerdo con lo que decis, tal vez no me parecio tan genial el capitulo, tambien note lo de l,os aplausos de AA superpuestos con la otra escena. Me gusto mucho la conversacion de Bill y su hermano y lo que decis de la direccion (note que cuando el hermanoi le va a "poner los puntos" Bill se sienta y la camara tambien y lo observa desde abajo a su hermano) y me parecio genial la metafora que usa su hermano "vos hiciste un poso y escapaste por debajo y yo salte el muro, los dos escapamos"

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  3. A mí no me atrapó MoS, la dejé luego del segundo capítulo. Es muy probable que en el futuro la redescubra y me la tenga que comer doblada. Pero el quid de la cuestión, de porqué comento acá, es para decir que a Lizzly Caplan yo la descubrí en Party Down, gracias ISat, como siempre!! Hace cuatro años salía a correr a la mañana, estaba desempleado, y cuando volvía, veía Party Down. Un golazo

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