martes, 7 de mayo de 2013

Comentario: Nurse Jackie 5x04 - Lost Girls


"Maybe for Christmas"

La semana pasada empecé mi comentario sobre Jackie hablando de los cambios de tono repentinos y cuanto me disgustan. Esto, claro, no significa que no me guste que me sorprendan, siempre y cuando la sorpresa esté dentro del registro del programa (ver el comentario del Mad Men de esta semana para saber a que me refiero con “sorpresa agradable”).
Entonces, cuando empieza el episodio, y todas las señales, desde la sonrisa de Edie Falco hasta la música de fondo indican “Jackie está felíz”, luego de ver cuatro temporadas y monedas de la serie, la pregunta que me surge es “por cuánto tiempo”. Bueno, he aquí la sorpresa: en este episodio, ni la felicidad de Jackie se ve abruptamente violentada (tal vez si puesta a prueba), ni hay una de esas pruebas del tipo ”vuelve a consumir o no”, ni se ve involucrada en ningún lío mayor (o si, pero no propio como estamos acostumbrados).
Hay algo en el formato de la serie que permite tener un “paciente de la semana” y si estuviese en TV abierta, hasta se podría convertir es una de esas de hospitales o policías donde un actor invitado se cura o mata a alguien en 40 minutos. Habilidosamente lo han evitado, pero siempre hay un caso de fondo, y una pregunta, a veces obvia, a veces no sobre “¿qué relación temática o simbólica tiene esto con Jackie y sus problemas?”. La paciente drogada, el “nadie es tan estúpido”, todo apuntaba a una moralina sobre Jackie, drogas y mentiras nuevamente, pero no: era un “caso de la semana”, que no estuvo ahí para “decirnos algo profundo”, si no para avanzar la historia de Jackie, de su nuevo amigo policía, de Prentis en All Saints, de Gloria. Impecablemente hecho, y con lo más parecido a un “final felíz” que se puede esperar de esta serie.
Claro que la vida de Jackie no es una primavera constante, sus hijas siguen siendo su alegría y su condena, y ahora hasta Fiona está empezando a tener problemas. Claro que esto sirve para una tregua con Kevin, que sumada a un nuevo “contrato” (lindo detalle) con Eddie, contribuyen a la felicidad de Jackie.
Bien hecho guionistas, puede que este experimento funcione, no se por cuanto tiempo, pero que funcione.

Algunas observaciones al paso:

  • Coop y Roman. Basta. Esa historia no es graciosa, no es romántica, no nos dice nada sobre los personajes. Preferiría media hora completa de Zoe y Thor diciendo pavadas.
  • Prentis finalmente está entendiendo la dinámica de All Saints. Hubo algo que me gustó en su “la próxima vez, me lo traen a mi”.
  • Y la historia de Gloria también toma un giro que me alivia. Claro, no está bien, pero tampoco está TAN mal, vieja zorra. Bien jugado Gloria, bien jugado. 
  • Jackie llamando al contestador de Charlie, en serio, basta. 
  • El novio pelilargo guitarrista de Grace es el novio pelilargo guitarrista hijo de Stan en The Americans. 30 años entre serie y serie, mismo horrible corte de pelo. 

lunes, 6 de mayo de 2013

Comentario: Mad Men 6x06 - For immediate release

"Mutually assured destruction"
Dos cosas parecen constantes de esta temporada de Mad Men: una es que mucha gente parece no estar conforme para nada con cómo va (o iba, sigan leyendo). La otra es que necesariamente para comentarla hay que remitirse a episodios pasados, dado que viene más cíclica que nunca.
Bueno, a los del primer grupo, les han tapado la boca de una manera que NADIE se veía venir y lo segundo va a ser completamente indispensable.
Ya he hablado en algún otro lado sobre la estructura de las series de 13 episodios, y como el llegar a la mitad es el punto en que las cosas se tienen que empezar a mover. Esto es claramente cierto de Mad Men, como una lista de “episodio 6” nos hace rápidamente ver:  s01 Babylon; s02: Maidenform; s03 Guy walks into an advertising office (¡!!!); s04 Waldorf Stories (este es bueno, pero “la carne” en ese caso fue el ep 7, The Suitcase; s05 Far away places. No podíamos esperar menos para la s06, pero lo cierto es que el impacto del avance de la trama en este episodio es más para un final de temporada, y en una serie cuya característica distintiva es no dejar cliffhangers, apenas vamos a poder esperar hasta la semana que viene para ver qué pasa con este nuevo Frankenstein que se acaba de formar.
Todos sabíamos instintivamente que la separación de agencia de Peggy era momentánea, y que en algún momento se iba a corregir, probablemente a final de la temporada. Las opciones eran regreso triunfal, regreso con la cola entre las piernas… o algún tipo de unión entre las dos agencias. Cuando la semana pasada apareció uno de los socios de Ted Chaugh y vi que el actor que lo interpretaba era Harry Hamlim, vi que algo por ahí venia: aun en una serie de prestigio como MM, no se contrata a un actor con cartel propio para una aparición casi de cameo en una fiesta. Pero nadie se veía venir lo que Don y Ted pergeñaron sobre dos vasos de whisky en un hotel de Detroit. Ese es en gran parte el tema del episodio: gente tomando decisiones sin informar a los demás que están haciendo, con muy diversos resultados. Don y Ted, claro. Pero también Don y Jaguar; Pete, Joan y Bert y la oferta pública (esa sí que es una yunta poco esperada…); Roger cortándose solo para conseguir a Chevrolet (para el caso, Roger dejando colgada a Marie también); y hasta Tom Vogel llevándose a Viks y vengando a su hija de paso. Y no hay jerarquía que garantice resultados, y aun cuando los da, hay consecuencias que pagar. De hecho, la reacción de Joan ante la caída de Jaguar fue uno de los mejores momentos de un episodio descollante y finalmente pone algún tipo de cierre a la historia que comenzó en The OtherWoman.
El motivo por el que muchos comentaristas ven este episodio como un “regreso” para Mad Men fue porque dejó un poco el teleteatro y volvió a dinámicas que son típicas de las primeras tres temporadas y que se coronaron con un episodio que tienen todas las líneas de conexión con este: Close the door, have a seat, que cerró la temporada 3. Tengo que admitir que a mí también me energiza ver este tipo de cosas alocadas, pero no significa nada si no está anclado en un personaje o varios, y en este caso, es Peggy. Puede que a nuestra heroína no le gusten los cambios, pero su nuevo departamento, su nueva situación laboral y su potencial nueva situación sentimental son el tipo de cosas que llevan a la gente al infarto o el alcoholismo. Y tampoco nos olvidemos que por todas las consecuencias para Joan de The Other Woman, también  fue el episodio que cambió todo para Peggy. Joan fue la que se puso a gritar por lo fácil que se deshace algo que le resultó traumatico, pero Peggy lo está sufriendo lo mismo o más. 
Pero por lo pronto, en el cierre de esto que extrañamente parece un episodio en dos partes, el primero de ese tipo en toda la serie, Peggy sabe lo que tiene que hacer: “New York City, May 17, 1968. For immediate reléase.”

Algunas observaciones al paso:
  • Que alguien le dé un Emmy o algún otro premio a Christina Hendricks! Ya viene hace dos temporadas robándose la serie, pero si hay un “Emmy Reel” que no necesita edición es su monologo poniéndole los puntos sobre las ies a Don.
  • No voy a competir con Tom and Lorenzo sobre la significación de la moda y el estilo con respecto a los personajes, pero el pelo suelto de Joan en su primera decisión de alta monta para la agencia, habla volúmenes.
  • Algo en lo que Mad Men generalmente falla es en las secuencias de fantasía. No tienen lugar en el realismo cerrado de este universo. Fallaron con el “fantasma” de Anna, fallaron en el delirio asesino de Don la temporada pasada, y falla en la fantasía de Peggy con Ted. Y hablando de Peggy y Ted, lo veíamos venir, pero no. Esto es Duck parte II. Pobre Peggy… sus elecciones de hombres nunca pegan una (mejor ni hablar de Abe y el departamento que le hizo elegir)
  • Roger siempre lleva unas copias de “Sterling gold” para regalar.
  • Cada aparición de Marie Calvet es más disfrutable que la anterior. Sus diálogos y caras durante la cena con Herb y su irritante esposa fueron increíbles. Espero que ese “goodbye” a Roger no signifique no más Marie en el futuro. Los consejos que le da a su hija para levantar su matrimonio son geniales. Megan obviamente, le hace caso.
  • Y hablando de personajes que se nos van, veo poca Trudy en nuestro futuro. Genia igual como aun cuando parecía estar dándole una segunda oportunidad a Pete, en cuanto se entera donde se encontraron su (ex)marido y su padre, no duda lo que tiene que hacer.
  • Hablando de ese encuentro: Bob. Este trepa tiene la llave de la definición de la temporada, acuérdense lo que les digo.
  • Otra de Megan: me gusta como su personaje, tan odiado como es, se transformó casi en una “meta presencia”, comentando como si fuera la voz del público. El “ya me odian?” del ep pasado, y  esta vez diciéndole a Don que le ‘encanta verlo así de energizado’, como el público adorador del Don-alfa.


miércoles, 1 de mayo de 2013

Comentario- Nurse Jackie 5x03 - Smile


"My smile says yes to my success"

Los que me conocen saben que una de las cosas que más me molesta últimamente en las ficciones de todo tipo que consumo son aquellas que rompen “el pacto” entre los creadores y el consumidor de las mismas. Ya saben, cuando una serie realista se cae con algo fantástico, una comedia tira un golpe bajo dramático, ese tipo de cosas.
Nurse Jackie suele jugar en la doble línea entre la comedia y el drama, y eso aprendí a esperar de la serie, por lo que a menos que Jackie un día adquiera súper poderes, es difícil que me traicione de esa manera. 
Aun así, tengo que admitir que el episodio de hoy nos ocupa me sorprendió, porque empieza de una manera, rápidamente vira a otra... y cuando la verdad ya estaba pensando “no tengo ganas ni paciencia para otro episodio de ‘todo le sale mal a Jackie’”, de repente todo volvió a cambiar. 
En un escenario que ya se nos está haciendo familiar, Jackie y Kevin están en lo del abogado ultimando su divorcio. Drama. Luego salen y están sospechosamente amistosos. No comedia, pero si un momento de liviandad. Y cuando menos lo esperamos, CRASH, Jackie choca con Kevin. ¿Drama?
Este accidente sirve para tres cosas: ponerla a Jackie en el siempre incomodo rol de paciente, ponerla también en una de esas disyuntivas de acceso a drogas que no estamos del todo seguros que pueda superar, y finalmente presentar al que claramente es el nuevo interés amoroso de nuestra enfermera de cabecera (y tengo que decir, me alegra que no sea, como intuí inicialmente, Prentiss).
Estos dos últimos puntos tienen además un lindo momento de superposición, cuando el candidato-policía escribe su número detrás de la receta que podría haberle facilitado el acceso a preciados oxycotines a Jackie, funcionando como una metafórica cara o ceca. Jackie elige policía lancero sobre drogas, y le sale mejor de lo que ella suponía.
En sí, todo el episodio tiene un tono general de apertura de historias, al punto que de hecho podría ser el primero de la temporada si no hubiese habido tantas cosas que cerrar o explicar antes de ponerse en marcha: Jackie tiene un nuevo candidato, nuevas dinámicas profesionales con Prentiss y personales con Eddie; Zoe tiene su nuevo departamento; Coop y Roman tienen su pequeño jueguito; y Gloria tiene una historia con sus lapsus de memoria que ya parece irreversible. Y O’Hara ya no está. Buh.  
Si este es el tono general de la serie por el resto de la temporada, considerenme interesado.

Algunas observaciones al paso:

  • Si bien entiendo lo que los guionistas están haciendo con Coop y Roman, no quita que el personaje de Roman me parezca irrelevante al punto de la irritación.
  • Algunos detalles nuevos sobre Prentiss. Veremos a donde conducen. Me gusta que ya respeta a Jackie, como tendría que hacerlo cualquier persona que la vea actuar laboralmente.
  • El blanqueo de Jackie con su nuevo amigo policía sobre su situación personal me da la pauta de que ya no necesitamos tener una situación por episodio de “Jackie se mantiene limpia o vuelve a consumir”. Es muy del año pasado. 
  • ¿ La conversación sobre “bienes escondidos” y el nuevo auto de Kevin son el proverbial revolver que aparece en el primer acto y será disparado en el tercero, o estoy leyendo demasiado sobre lo que fue un comentario al pasar?

lunes, 29 de abril de 2013

Comentario: Mad Men 6x05 - The Flood

"Do they hate me?"

La última vez que la Historia irrumpió tan violentamente en la historia de Mad Men, en el clásico episodio de la temporada 3 The Grown Ups, aun no me dedicaba a escribir estos comentarios. Es un episodio que me gusta mucho, especialmente porque a pesar de la clásica formula “sucede evento X, personaje Y reacciona”, sirvió, entre otras cosas,  como catalizador definitivo en la relación de Don y Betty. Es interesante ver hasta qué punto este episodio, que gira alrededor del asesinato de Martin Luther King dialoga con The grown ups, ya sea haciendo eco o paralelismos (la caída del matrimonio Draper con la caída del matrimonio Campbell; el gran evento que se ve abruptamente interrumpido por la tragedia) o aprovechando para mostrar la evolución de los personajes (Peggy en particular, que el día de JFK se volvió a su oficina a trabajar a pesar de todo, y ahora le da el día libre a su secretaria que hace lo mismo).
Dentro de este episodio en el que se le da un minuto a cada personaje, no importa que tan secundario, los oportunidades de brillar se le dan a Peggy (que lejos de nuestros temores cuando dejó SCDP el año pasado está más presente que nunca) y a dos personajes casi olvidados: Ginsberg y Bobby Draper.
Con Ginsberg nunca se si el personaje es así de raro, más acorde a The Big Bang Theory que a Mad Men, o si es, como dice un buen amigo, un proto hipster que nos está tomando el pelo a todos. De un modo u otro, tener que lidiar con su padre justifica unas cuantas cosas, aunque la cita arreglada seguramente  fue uno de los momentos más incómodos de la historia (solo comparable con el abrazo de Joan a Dawn, mas sobre esto más adelante). Digamos que tanto Michael (que raro llamarlo así) como Beverly se vieron beneficiados con la tragedia de MLK interrumpiendo su cita. ¿Ginsberg es virgen? ¿Lo tenemos que tomar en serio? Hipsters…
Pero si hay un personaje que ha sido olvidado en esta serie, ese es Bobby Draper. Desde el hecho de que este es el tercer actor que lo protagoniza (en comparación, su hermana Sally es Kiernan Shipka desde el comienzo), hasta haber sido siempre opacado por la precoz Sally y por el tierno Gene. Antes de saber para donde iba la historia, cuando lo vi levantando el tapizado de su cuarto, pude entender inmediatamente la reacción de niño ignorado. Don, que como nos dice en su monólogo-para-los-Emmy, no sabe cómo relacionarse con sus hijos (¿soy el único que está cansado de las ‘revelaciones’ de Don?), en lugar de entender la necesidad de su hijo, magnificada por la tragedia que lo rodea, hace lo que haría él solo en la misma situación, y se esconde en un cine… pero el final de El Planeta de los Simios le abre los ojos a otro mundo, o tal vez a este mismo. Puede que todavía haya un futuro más o menos sano para Bobby, después de todo.
Claro que el tema de fondo es el tema racial, y del mismo modo que en su momento la única persona de color era Carla, la abnegada mucama de los Draper, ahora tenemos a Dawn y a Phyllis. Dawn que no quiere fallar en su trabajo, que lo único que parece importarle es no decepcionar a Don y a Joan, no importa lo que pase. Algunos ven esto como una característica muy Peggy, yo por momentos veo a esa frialdad como muy Don. Claro que siendo que el modelo a seguir de Peggy es Don, por transitividad… De todos modos, el no saber qué hacer con la persona más directamente afectada en la oficina corre por todos lados, y el intento de abrazo de Joan es impagable. La cara de Dawn lo dice todo. Peggy, por otro lado, parece ser un poco más sincera con Phyllis, una muestra más de que no se olvida de sus raíces.
Va a ser interesante ver el episodio de la semana que viene, ¿pasará algo como consecuencia de esto, o como demanda Harry, es “de vuelta a la programación habitual”? Lo dudo, el asesinato del otro Kennedy está a la vuelta de la esquina, y no creo que eso amerite otro episodio de “personajes reaccionan frente al televisor”.

Algunas observaciones al paso:
  • ¿Quieren saber qué tan desagradable es el personaje de Harry en esta temporada? Bueno, en un enfrentamiento Harry-Peter nos ponemos del lado de Peter. ASI de desagradable.
  • Como al pasar nos enteramos que la que está nominada para un premio publicitario… es Megan. Nadie está contento al respecto. Nuevo meta comentario sobre Jessica Paré/Megan/personaje de telenovela: la frase arriba de la foto le pertenece: “¿ya me odian?”
  • La casa de Peggy y Abe es una casa con dos máquinas de escribir. Supongo que es como un hogar moderno con dos computadoras. O dos ipads. O dos de cada uno.
  • Y hablando de Peggy… comprando un departamento, quien lo hubiera dicho. En cuanto a la rareza de la mujer soltera comprando, Peggy, siento informarte que a Miranda le paso lo mismo 30 años después en Sex and the City. Puedes haber recorrido muchacha… , pero aún no lo suficiente. Claro que el momento que se firme esa escritura, es el fin para Peggy y el cada vez más incómodo Abe. Ted, mientras tanto, está esperando para dar el zarpazo.
  • Es la primera vez en mucho tiempo que hay una punta de historia para Betty que no empieza y termina en el mismo lugar o luego es ignorada. La “primera dama Betty” va a tener que ponerse a la altura de las circunstancias, vamos a ver como lo hace. Desde el año pasado que las anfetaminas dan vuelta como solución, me da miedo imaginarme a Betty en modo híper.
  • El vendedor de seguros. What the fuck? WHAT THE FUCK?


martes, 23 de abril de 2013

Comentario: Nurse Jackie 5x02 - Luck of the drawing


Si me pusiera simplista, podría definir mis reacciones ante este episodio en abreviadas frases/memes que se encuentran en internet: “I see what you are doing”, OMG y WTF. Hasta pensé en hacer una listita de cada uno, pero voy a tratar de ser un poco más serio.
Si hay un vicio recurrente en las historias de Jackie post-rehab son las de ponerla a prueba hasta el límite, a ver cuanto puede soportar antes de tener una recaída. Este episodio, en ese sentido, es de libro de texto: la crisis con Kevin por la tenencia de las nenas, sin el soporte de O’Hara es demasiado. Jackie “buena” sin embargo intenta ir a una reunión de NA, con poco éxito, rechaza los elementales pero bien intencionados acercamientos de Zoe, y termina hablando con el fantasma de Charlie (momento WTF mayor del episodio). La fórmula ya está vista, y de alguna manera menosprecia a Jackie, que si hay algo que la caracteriza es que es capaz de usar sus poderes de mentir, convencer y manipular tanto para el bien como para el mal. Y para el mal será (o su bien personal, que es en ocasiones, más o menos lo mismo). I see what you are doing, manipulando a Fiona para que le produzca la prueba que necesita para convencer a Kevin y abusando de los lapsus de memoria de Gloria para que le autorice un cambio de horario (esto último, completamente WTF. Me suena a un truco forzado para lograr este pequeño objetivo, y corremos el riesgo de arruinar por completo al personaje de Gloria).
De todas maneras, Jackie tiene motivos para tratar de impedir el test psicológico con sus hijas, no tanto por lo que puede sucederle a ella, sino porque sabe que Grace tiene MUCHOS problemas: su momento con la piñata fue el verdadero OMG del episodio.
Finalmente, es un episodio que salvo por lo momentos de levedad de Zoe venía bastante amargo, Jackie tiene una alegría de cumpleaños con una visita sorpresa de las nenas y una video conferencia de O’Hara (en serio, ¿qué onda con la salida de O’Hara? ¿Eve Best está embarazada, filmando una película, o hay una razón argumental para su poco elegante salida?).
No tengo idea cuales son los planes para el resto de la temporada, pero se sintió raro que los dos primeros episodios fueran días completos consecutivos. Simpático si lo dejan ahí, si no puede sentirse forzado.
Por lo demás, se le dedicó un poco más de tiempo a Prentiss (para enfurecer a Coop y admiración de Jackie) y a Roman, que realmente no cumple ninguna función más que recordarme a una joven Marcia Cross haciendo de Kimberly Shaw en la era de oro de Melrose Place.
No me disgustó el episodio, pero se me prendieron algunas luces de alarma: la narración basada en WTF, OMG y I see what you are doing tiene una vida útil limitada, esperemos que sólo sea por esta semana.

lunes, 22 de abril de 2013

Comentario: Mad Men 6x04- To have and to hold


"Everyone is scared there"

Una crítica fácil que muchas veces se le hace a Mad Men es que “nunca pasa nada”. Los motivos son varios, el principal es que el “plot”, el argumento en sí de la serie es secundario en comparación con el desarrollo de los personajes. También viene por cierta morosidad, intencional, en la estructura narrativa de la serie, donde pequeñas cosas se van sembrando los primeros cuatro o cinco episodios, luego hay un cambio de tono abrupto, y las resoluciones recién se ven en los últimos ( o directamente EL último) episodios de la temporada.
Pero eso era antes. En la medida que avanzan los sesenta, y la historia se va llevando por delante a los personajes, la narración de Mad Men también fue cambiando. El año pasado era como que cada episodio era un Gran Tema, y los personajes actuaban una pequeña obra dentro de ese tema. Este año, las cosas que podíamos intuir en el primer episodio (la precipitación de las relaciones Megan-Don y Pete-Trudy, la rivalidad entre agencias ahora que Peggy trabaja para el enemigo, la rara posición de Joan  en el negocio, las consecuencias comerciales de tratar de dejar las cuentas chicas y focalizarse en cuentas más grandes) en lugar de resolverse en 10 semanas se están cayendo por su propio peso. De hecho, este episodio ya asienta un nuevo status quo para tantos personajes que podría ser un final de temporada y nos hace llegar al domingo que viene en la oscuridad total.
De todas maneras, el episodio es puro Mad Men, donde el lema es ‘adaptarse o morir’. Y retomando otro tema central de la serie, las mujeres parecen estar mejor preparadas para esa adaptación. Joan, que sigue luchando con su imagen histórica y con las consecuencias de cómo consiguió ser socia de la agencia, primero tiene un momento que podría haber sucedido en 1961, cuando solamente era la abeja reina en una colmena de secretarias, e intenta poner en su lugar a Scarlett (una baby-Joan si las hay) como alguna vez lo hizo con Jane, mandándola derecho a los brazos de Roger. Entra en escena Harry Crane, de quien su cambio de apariencia exterior encaja perfectamente con su interior. No importa si Harry merece lo que pretende y pide (probablemente sí), lo hace de una manera tan desagradable que nadie se pone de su lado, y lo único que logra es quedarse con su secretaria y un cheque de “cállate, Harry”. Le veo poco futuro a Harry en SCDP tal como está.
Volviendo a Joan, un deus-ex machina en forma de una vieja amiga de visita, le hace darse cuenta que para logar el respeto del que se cree merecedora necesita por empezar a actuar ella la parte. No hay más que ver a la Joan que vuelve a la oficina al otro día para darse cuenta, y si parte de su cambio de imagen pasa por dejar de lado las “pequeñas cosas” de ser la office manager y secretaria glorificada, la beneficiada es Dawn. Otro dato interesante: en otro momento histórico, Scarlett hubiera sido la heredera natural de las simbólicas llaves de Joan. En su lugar, es Dawn las que las recibe, leyendo en el gesto, aun mejor que Joan, que eso no es un castigo sino un premio. Me gusta Dawn, espero grandes cosas para ella.
Otra mujer que está transitando los sesenta con gracia es Peggy, directamente enfrentada, por primera vez, con Don. Y mostrando, una vez más, lo buena que es en lo suyo. Don siempre lo supo, pero no estoy seguro que supiese lo peligroso para sus negocios que podía ser hasta ahora. Siempre es refrescante también cuando la serie se toma unos minutos para mostrarnos lo profesional que es esa gente, que no están ahí por capricho nada más. Y si bien Peggy le dio al cliente justo lo que necesitaba, la presentación de Don también fue brillante, aunque como con la presentación de Sheraton en el primer episodio, tal vez se está volviendo demasiado abstracto para las necesidades del mercado de fines de los sesenta. Me pregunto si un “final feliz” para Don no sería dedicándose a algo creativo por la creatividad misma… lo dudo, pero sería interesante de ver. Finalmente, ni Don ni Peggy se quedan con la cuenta, y en el proceso SCDP pierde otra cuenta y probablemente la fidelidad de Ken. Los socios mejor que no se olviden que Ken es Dow, y no hay napalm que revierta el hecho de que es la cuenta más grande que tienen en este momento.
Y finalmente la tenemos a Megan. Podría ser debatible, en el mejor de los casos, si Megan se está adaptando  o no a los cambios que la rodean. De algo estoy seguro: por más que su marido, con uno de esos regresos a la edad de piedra que le son característicos le ponga palos en la rueda a su carrera, ella no lo va a aceptar. El fin de ese matrimonio puede que sea cuando un día encuentre a Don a los besos en el ascensor con Sylvia, pero es mucho más probable que sea cuando se canse de ser llamada puta por el hipócrita putañero de su marido. Megan no es Betty, y como suele suceder, el poder le va a venir con el dinero, y en cuanto sea una estrella de televisión como corresponde, hasta aquí llegó su amor como señora Draper.
Fue nuestra querida Trudy Campbell la que la semana pasada resumió las reglas de la apariencia que dominaron durante años a estos personajes. Y que puede ser que aun los dominen, como Joan y Don parecen querer creer. Pero hasta Don se fuma un fasito inspirador EN LA OFICINA y un par de desconocidos no tienen ningún tapujo en tratar de seducir a los Draper para poner el “swinging” en el “sixties”. La sutileza, claramente, los ha abandonado.

Algunas observaciones al paso:

  • Siempre nos quedamos con ganas de un poco más. Los primeros dos episodios, faltó un poco de Joan. En este, bastante Joan-céntrico, nos faltó un poco de Roger. Pero sus dos participaciones, ambas por el asunto Harry, son impagables.
  • A veces nos olvidamos lo divertido que puede ser Mad Men, no solo por los chistes de Roger: la música de agente secreto que acompaña la llegada de Stan es impagable.
  • El personaje de Megan en la telenovela es de una mucama. Que seguramente va a terminar casándose con el señor rico. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
  • Y hablando de la telenovela, espero ver más de señor y señora fiesteros. Ella me recordó por un momento a la nueva Dark Betty. Y hablando de Betty, como alguien comentaba en twitter, seguramente es adicta a To have and to hold.
  • Sensitized! Bonnie & Clyde de Gainsbourg y Bardot musicaliza uno de esos momentos que encapsulan perfectamente la época y el perfil de los involucrados. 

martes, 16 de abril de 2013

Comentario: Nurse Jackie 5x01 - Happy f**king birthday

"A therapist? I'm british!"

Los grandes cambios en una serie generalmente no son buenas noticias. Algunos son muy visibles, cómo cuando algún actor importante deja el elenco, y otros son invisibles para el gran público que no presta atención obsesivamente a los detalles, cómo cuando cambia el productor ejecutivo. Este no es un dato menor, un productor ejecutivo es lo que también se conoce como un showrunner, es la persona que tiene la autoridad máxima sobre el programa en todo: guiones, casting, elección de directores, peleas con la cadena emisora. TODO.
El año pasado en mi último comentario sobre Nurse Jackie, me daba por contento si ese era el final absoluto de la serie, de hecho, así funcionaba. Y no era casual que así estuviese planteado: era también el episodio final de las creadoras del concepto de Nurse Jackie como productoras ejecutivas. Sin saber si era o no el último episodio de la serie, sabían que era SU último episodio de la serie, y así la cerraron.
Así que la incertidumbre era alta. El nuevo showrunner no tenía pedigree de comedia (de hecho, viene de ser productor de Dexter), el final de la temporada 4 había sido MUY cerrado, y el estatus de varios de los actores secundarios era dudoso.
Me alegra reportar que no teníamos nada que temer: Jackie volvió, la historia continua de manera más o menos lógica, y los nuevos elementos no desentonan en lo más mínimo.
El centro, como siempre, sigue siendo Jackie, recientemente divorciada en muy malos términos (Kevin, de hecho, queda muy villano... si no supiéramos las cosas que viene de aguantarle), de vuelta en su lugar en All Saints, profesionalísima como siempre, y manipuladora como una especie de Robin Hood neoyorquina, consiguiendo 4250000 verdes para el hospital... porque si. Y limpia, aun limpia a pesar de todo, con las tentaciones AHI (las drogas le llegan de las maneras más insospechadas...), y con, en una vuelta de tuerca inesperada, su principal soporte, O’Hara a punto de irse del país. No creo que esa historia prospere, después de todo Eve Best sigue estando segunda en el elenco, pero una ausencia aunque sea temporaria va a poner más a prueba a Jackie.
Otras novedades incluyen a Zoe pensando en mudarse (lógico paso de crecimiento, buena continuación de lo que sucedió en el cierre de temporada 4), Grace está más rebelde que nunca (“mi hija, la prostituta” fue uno de los tantos toques hilarantes del episodio, que no pierde de vista que se supone que debe ser una comedia), Gloria y Eddie de vuelta en el lugar que les corresponde, y dos médicos nuevos, que parecen un poco forzados para hacerles pareja a Jackie y Coop. Veremos si nos sorprenden en esas historias. 
Welcome back, Jackie, te extrañamos.