lunes, 30 de junio de 2014

Comentario: Nurse Jackie 6x12 – Flight

 “I did believe you. I always believed you”

Bueno, se los dije, ¿no? De todos modos, demasiado poco, demasiado tarde, y Orange is the new Jackie no es una serie que tenga ganas de ver.
Supongo que un clímax que fue telegrafiado desde hace media temporada difícilmente sea muy climático, y aquellos que tenían la esperanza de un cierre que le diera sentido a toda la temporada anterior claramente eran demasiado ingenuos. Aquí los problemas de guion y dirección general de la serie eran estructurales, y era casi imposible reivindicar o castigar a Jackie de una manera creíble y que la acción quedara abierta para una temporada 7. Es más, cuanto más lo pienso, y en vista de los desarrollos en la historia de Zoey a los que refiero más abajo, nuevamente este episodio fue pensado como un series finale que fue alterado a último minuto con la noticia de la renovación de la innecesaria y ahora, descabellada de pensar, nueva temporada.
En una carrera para terminar con cualquier buena voluntad que le podía quedar Jackie completa su “PRODE de alienación” con todos los que la rodean (faltaba decepcionar completamente a Fiona y Zoey. Check), y usando una vez más a Eddie, que finalmente logra el doctorado en pelelismo, intenta escaparse… ¿Cómo? ¿A dónde? ¿Se iba a subir a un avión con una farmacia en la valija? Ni pensar en los agujeros lógicos, lo único importante era poner a Jackie en una autopista, que una vez fuera “super humanitaria” (¿Por qué tenemos que creer que esto sigue siendo una característica de su personalidad luego de casi haber matado al paciente del episodio anterior?) y que tuviese el consabido accidente para que quede enfrentada a la ley, algo que podría haber sucedido hace por lo menos seis semanas, si la gente se comportara como gente normal y no como los rivales de Frank Underwood en House of Cards (léase, como completos idiotas).  Ahora quedara en las autoridades tomar el lugar que cualquiera de todos los otros personajes que rodean a Jackie tendrían que haber tomado.
Como Zoey, creíamos en Jackie. Creíamos y queríamos a Jackie. Felicitaciones showrunners, lograron que ya no nos quede ningún sentimiento positivo. Gracias Jackie por las primeras temporadas, fue un gusto conocerte. No nos llames, te llamamos.

Algunas observaciones al paso:
  • Si me queda un recuerdo duradero de Jackie, sé que siempre va a ser Zoey. Felicitaciones a Merrit Weaver y a los guionistas por crear un personaje tan creíble, querible  y con desarrollo real.
  • El cierre de Zoey saliendo de la sombra de Jackie para tomar su lugar fue perfecto, y la única sonrisa que la serie me sacó en toda la temporada. Podría haber sido un gran final de serie. Lo será para mí.
  • Por otro lado, nunca se va a entender cuál fue el objetivo de la creación de Carrie Roman, que además completa su segunda temporada en la serie con exactamente el mismo arco de personaje que en la temporada anterior.
  • Hablando de lo cual, el personaje de Coop, que ya sabemos que no vuelve el año que viene por elección del actor que lo interpreta, queda completamente sin cierre. Muy pobre planificación.
  • Hablando de planificación y cierre… ¿qué hacemos con las historias de Frank, Antoinette y principalmente Grace? Tanto tiempo de aire invertido para que nada se resuelva ni siquiera parcialmente.
  • Agradezco a los que han leído estos comentarios, y pido disculpas por estos últimos. Soy del tipo de persona que se compromete llegar hasta el final de lo que empieza, y mi compromiso para comentar Jackie era de temporada completa. No así de serie completa, el año que viene no estaré aquí, y espero tener la suerte de que Edie Falco vuelva a tener un Carmela Soprano o Jackie Peyton como la de las temporadas 1-5 de esta serie.

lunes, 16 de junio de 2014

Comentario: Nurse Jackie 6x10 - Sidecars and spermicide

"In the meantime, go shopping"

Ok amigos, eso fue todo. 
Porque soy un persona que cumple con sus compromisos, voy a mirar y comentar los próximos dos episodios de Nurse Jackie, pero la decisión está tomada de no continuar más allá.
Verán, mi introducción a la ficción serializada fue a través de los comics, y en una época más inocente, donde los héroes eran héroes y los villanos eran villanos. Claro que aprendí con el tiempo que en temas de moral las cosas no son tan claramente definidas, sin embargo algo de esa idea permanece conmigo, y en general, no tengo paciencia para los anti héroes ni para los villanos en papeles protagónicos. No soporto una historia más que sea sobre el Joker en lugar de Batman.
En cuestiones televisivas, mi debut y despedida con este tipo de personaje fue Tony Soprano, y partiendo de la premisa además que Tony no fue “revelado” como villano, si no que es parte de la descripción inicial del personaje. Con esto dicho, ni siquiera intenté con Dexter, y muchos de los problemas que he tenido en su momento con Breaking Bad u hoy en día con House of Cards vienen por ese lado.
Jackie nunca fue una villana. Una persona de moral dudosa (o código moral propio), definitivamente. Una adicta capaz de llegar a consecuencias impensables con tal de que su hábito no se vea afectado, claramente. Bueno, se veía venir en general que eso estaba cambiando, pero hasta ahora, la principal afectada era ella misma, u otros en posiciones tan dudosas como la suya (Gabe) o tan mal posicionados ante el televidente, que no nos importaba (Roman). Pero lo que Jackie hizo en este episodio con Antoinette, el “empujarla al precipicio”, realmente, de eso no se vuelve. O se vuelve con la justicia poética de una muerte, cosa que no va a pasar porque hay una temporada entera más de una serie que lleva su nombre aun pendiente.
Lo peor es que muchas cosas de este episodio me venían gustando, salvo tal vez la pobre excusa para deshacerse de Frank, pero ya perdí el interés en comentarlo. Vean los comentarios al paso para un par de observaciones más.

Algunos comentarios al paso:

  • Lo dije una y mil veces, Zoe es el único personaje al que se le permite crecer en este programa.
  • Por otro lado, “Los enredos de Gloria” es probablemente la peor idea para un spinoff EVER.
  • Muy lindo detalle el reforzar la idea de la amistad de Coop y Thor, que seguramente sucedió mas fuera de cámara que en frente, pero aunque tácita, creíble.
  • Una ultima idea seria: la verdadera patología de Jackie es creer que tiene el control absoluto, una negación completa de su propia castración, que se manifiesta de diversas maneras, desde sacarse el obstáculo Antoinette del medio, a el casi magistral manejo de la situación Grace en este episodio. Pero Jackie no es mi paciente, es la protagonista de un programa que miro semanalmente para entretenerme, por lo cual, en este sencillo acto, la dejo ir. Gracias por todo. 

viernes, 13 de junio de 2014

El naranja sigue de moda: Reseñando la temporada 2 de Orange is the New Black


La segunda temporada de cualquier serie, especialmente de aquellas que vienen de una primera temporada fuerte, son las que tienen que confirmar los laureles obtenidos o arriesgarse a caer en el olvido. Esto es especialmente cierto de aquellas series que parten de una idea o concepto “fuerte” pero que no necesariamente  estaba preparado para mantener una serie completa a lo largo de los años. Como muchas veces, vuelvo al ejemplo fallido de Homeland como el de aquella serie que no debía continuar o debía hacerlo con otra historia radicalmente diferente, y puedo citar a la reciente brillante segunda temporada de The Americans como el ejemplo de cómo hacer las cosas bien en cuanto a hacer televisión interesante, al tiempo que se cumple con la idea programática de extenderse en el tiempo.
Toda esta intro es para hablar de Orange is the New Black, serie que sorprendió muy gratamente el año pasado en su temporada debut y que en lo personal me gustó muchísimo, aunque no sin reconocer algunos problemas. El desafío de esta segunda temporada, que Netflix estrenó completa la semana pasada en el medio de una brillante campaña de publicidad (en serio, el marketing de estas series es complicadísimo: hay que lanzar una serie con un blitz similar al de una película, porque pasada la fecha de estreno, puede ser noticia vieja o spoiler según desde donde se la mire), era sostener la buena voluntad ganada con la primera y también llevar a la serie más allá del concepto original para que se sostenga indefinidamente, o casi.
La buena noticia es que el equipo de guionistas al mando de Jenji Kohan (que no se caracteriza por ser consistente en el tiempo, precisamente, no tienen más que ver las últimas temporadas de Weeds para confirmarlo) lo logra y con creces, construyendo una serie que tiene un pie fuerte en la premisa de la primera, pero que encuentra la manera de aprovechar el concepto de manera que, al modo de las series de policías u hospitales, pudiese continuar casi indefinidamente.  
Los creativos partieron de tres de premisas básicas: sacar el foco protagónico exclusivo de Piper para extenderlo al resto del elenco, reivindicar a ciertos personajes presentados como villanos (o al menos como motor adversarial de la trama) pero extremadamente populares como para dejarlos encasillados en eso nada más y expandir en la caracterización del elenco secundario, especialmente el masculino, que como oportunamente señalé, un poco como reacción al maltrato de las mujeres en otras series, la mayor parte del tiempo caía en una burda caricatura.
Misión cumplida, y con creces.
Sin entrar en detalles de trama, podemos decir que efectivamente Piper sigue ganándose el primer lugar en el cartel que tiene Taylor Schilling, pero mucho más integrada a la trama general, y con una interesante complejización del personaje. Y además, en lugar de simplemente ir a la motivación obvia (“la cárcel te hace cosas y endurece el carácter”), hay una razón dentro de la trama, que es el traslado por cuestiones judiciales que se lleva todo el primer, y radicalmente diferente, episodio, del cual Piper no vuelve igual. Hubiese sido muy tentador seguir esa historia y la de sus personajes satélites nada más, pero también ya está establecido que Piper no sólo irrita a todos los habitantes de Litchfield sino también al público, por lo que dosificar su participación es probablemente una muy  buena idea.
El sacar el foco de Piper (y por añadidura, de Alex, que por cuestiones contractuales tiene un papel muy reducido), hace necesario expandir el foco en otras direcciones, y hacer que personajes con fandoms crecientes como Red, Taystee o Crazy Eyes tengan la oportunidad de tener sus propios arcos.
Y no es casual que mencione a estos tres personajes, porque el segundo punto de reivindicación y avance de la trama viene gracias a la introducción de una nueva interna, la perversa Vee. Lo que se hizo casi a la perfección con Vee es, en lugar del facilismo de agregarla al elenco de la nada (algo que sería sencillísimo de hacer en el contexto carcelario), es atar su “origen” tanto a Taystee como a Red, y su presencia sirve para redefinir por completo al personaje de Crazy Eyes…, perdón, Suzanne.
Mediante la incorporación de este personaje que es sencillamente una villana, se humaniza inmediatamente a los personajes de moral ambigua (Red, obviamente, pero también directa o indirectamente, gente como Caputo o Pensatucky), haciéndolos más viables en el largo plazo. Además, si la temporada 1 el arco principal fue el de Piper, sin lugar a dudas el arco principal de la temporada 2 es el de Vee, con claros, clarísimos primer, segundo y tercer actos.
El tercer punto es tramposo, y tal vez no el completamente realizado, y tiene que ver con las caracterizaciones de los personajes masculinos: si es cierto que Larry sigue siendo un boludo importante, pero también queda bien relegado a un tercer, lejano plano, al ya no se Piper tan protagónica, y su arco completo podría permitir, si se quiere, que se borrara al personaje por completo de la serie. Y probablemente Bennet no tiene sus mejores momentos esta temporada. Pero la ampliación del personaje de Caputo es probablemente lo que mejor que hace la serie (en parte también al transformar a Figueroa abiertamente en su adversaria), haciéndolo un personaje tridimensional, con agencia y motivaciones propias, de moral ambigua llena de matices y hasta con posibilidades heroicas. Healy es otro personaje que necesitaba recuperarse luego de cómo quedó posicionado al final de la anterior temporada, y en este caso, es discutible que tanto se logra, especialmente dado que se podría leer el arco del personaje como un calco de su historia s01.
Habría mucho, muchísimo más para decir (y de hecho lo hago en las observaciones al paso), pero ya me extendí demasiado como para ahondar en las incorporaciones, como la genial “cuarta demografía” de la cárcel que son las señoras de la tercera edad o la irritante Soso. Lo importante es que OITNB no sólo mantiene el excelente primer nivel de su temporada, sino que además lo sube en varios aspectos, y nos deja con muchas ganas de ver lo que sigue.

Algunas observaciones al paso:
  • Hay algo de lo que la serie sigue estando “presa” (perdón por la obviedad) y es de las trampas temporales, que parten de que sabemos que la estadía de Piper en la cárcel es limitada. Esto lleva a una descompresión extrema de la trama que por momentos afecta la credibilidad, supongo que aún más para aquellos que elijan no hacer binge watching y verla toda junta.
  • Donde más se nota este problema es en la historia de Dayanara y su embarazo, que parece nunca avanzar. Como ya he expresado en otro lado, no soy fan de la descompresión extrema, mucho menos cuando incluye historias de embarazos (véase también: Skyler White tiene un embarazo de dos temporadas en Breaking Bad)
  • Espero que mucho se escriba sobre Vee, sus motivaciones y modus operandi. Es fácil encasillarla como uno de esos “Personajes Batman” a lo que les sale todo milagrosamente bien, pero el psicólogo en mí lo ve de otra manera: Vee es claramente perversa en el sentido psicoanalítico del término, y al ponerse como objeto de goce de sus subordinadas maneja los hilos a la perfección.
  • Siguiendo con Vee y las cosas psi, escuché comentarios sobre como toda esta historia deja de algún modo mal paradas a las “chicas negras” como conjunto, y no estoy de acuerdo, cosa que se puede fundamentar con una lectura rápida de Psicología de las masas y análisis del yo de Freud.
  • Personajes que no salen ganando con el protagonismo reacomodado de la serie: Pensatucky, que tan central a la segunda parte de la S01 fue, Sophia que no es más que una caja de resonancia para el resto del elenco.
  • Personajes, aparte de los mencionados, que salen ganando: todo el equipo de guardias, Lorna, Nicky, Gloria y Rosa (breakout star de la temporada).
  • Hay algunos comentarios sobre ciertos toques que rozan lo sobrenatural para avanzar la trama o explicar sucesos, especialmente a raíz de (y durante) el flashback a la historia de Gloria. No coincido, creo que en los dos casos donde esto podría ser una obviedad, se trata en realidad de la clásica y no siempre bien utilizada justicia poética. 

lunes, 9 de junio de 2014

Comentario: Nurse Jackie 6x09 – Candyman

“I was checking for lice” “In her mouth?”

Bienvenidos a otro episodio de “Nurse Jackie’s Greatest Hits”. En este compilado exclusivo “As seen on (premium) TV” tenemos:
  • Un operativo con “muestra de orina obligatoria” en All Saints
  • Jackie fingiendo/sufriendo  una herida real para justificar el consumo de calmantes
  • Romance entre Coop y Roman
  • La pista de helicópteros en la terraza de All Saints siendo usada como herramienta de definición dramática
  • Un marido casi perfecto para Jackie que es rechazado por dicha perfección
  • Una paciente que sirve para comentar la situación actual de Jackie
  • Comportamiento dudoso de Gloria Akalitus

En sí, no me parecería un mal recurso narrativo, especialmente si fuera una serie que estuviese llegando a su fin, un comentario con guiño de por medio para los viejos televidentes, donde como dice mi colega Mariana Levy sobre Mad Men, lo que fue tragedia vuelve como farsa. Pero…

Ni Nurse Jackie es Mad Men ni sus guionistas tienen esa clase de insight, ni estos son los episodios finales de la serie como para justificar hacerlo, ya que pase lo que pase, esta gente cometió la irresponsabilidad de comprometerse para una temporada más, que cada día me voy convenciendo que a menos que suceda algo que altere completamente el curso de la serie en los próximos episodios, no voy a seguir mirando.
De hecho, se me ocurren solamente dos posibles escenarios que salvarían a la serie, y que el regreso de Helen, también conocida como “la monja alcohólica”, me parece que apuntan a: uno es que Jackie termine internada, no ya para rehabilitación, como los adelantos del próximo episodio implican, si no en una institución de salud mental. Mucho del personaje de Helen, presentado como una “cautionary tale” para Jackie, se está lentamente perfilando como alguien que por motivo de su consumo u otros, no está completamente en sus cabales. Entiendo el potencial dramático de esto, pero, ni sostendría una temporada completa, ni seria original por los escenarios de rehabilitación que ya presentamos. Y finalmente porque si bien hoy casi ni mencionamos el tema, el parentesco real de Jackie desde el principio siempre fue con House, y ya vimos que bien le hizo esa  línea narrativa a la serie…
El otro que se me ocurre, y también inspirado a su manera por Helen, es un intento de suicidio. De hecho, la última escena del episodio de hoy me dio una pauta sobre algo que venimos viendo por lo menos desde el cierre de la temporada anterior, si no antes, y es que para Jackie es imposible ser feliz. Si hay algo que la lleva en la dirección equivocada SIEMPRE es cuando le salen las cosas bien: su matrimonio con Kevin, su vida sobria ordenada y ahora la figura de Frank que no solo la quiere y apoya, sino que también la escucha y respeta. Sin saber nada del próximo episodio, estoy 99% seguro que ese llamado telefónico fue a Gabe para ir a agitar la boda de Kevin, sin Frank, por supuesto, y lo más drogada que pueda. El corolario final del autoboicot, como queda claro por Helen, es el terminar con la vida. Veremos que tanto le erro.

Algunos comentarios al paso:
  • ¿Supongo que toda la historia con el “candyman” del título muerto y el funeral fue para recordarnos que cuando llega la temporada de premios, a Jackie la llaman “comedia”?
  • Eddie y Antoinette: VOT SI. Especialmente porque hace al personaje de Antoinette más central a la serie, cosa que es bienvenida.
  • Hay en esa historia, al igual que en el renovado romance de Coop y Roman, un sentimiento de “cerrar” historias, y no en el sentido de cierre de temporada, si no de salida del personaje. Ya sabemos que Coop no vuelve el año que viene, y si salen más personajes, sigo pensando en cambio de escenario para la temporada (léase: Jackie internada en algún lado)
  • El deus ex machina de que New York es un pueblito y que la gente de la DEA fue justo a la comisaria de Frank antes de ir a All Saints es escritura de pobre calidad. 

lunes, 2 de junio de 2014

Comentario: Nurse Jackie 6x08 - The lady with the lamp

Childbirth is much easier, you have a baby at the end of it. 

Le debemos mucho, muchísimo a The Sopranos, entre otras cosas el haber puesto a Edie Falco en la primera línea, y hacer posible que su nombre y poco más sostengan una serie por seis, y prontas a ser siete, temporadas.
También, como Tony Soprano usando palabras que no entiende fuera de contexto, hay mucho malapropismo de ideas y conceptos de los Soprano en las series que le han seguido, que no quedan más que como pastiches mal colocados. Por ejemplo: la secuencia de fantasía como viaje al “inconsciente” del los personajes.
Claro que mientras que en Sopranos pasamos episodios enteros navegando por esas complejas (y en su momento MUY discutidas) secuencias de freudianismo explícito y tratando de ver que nos estaban diciendo, en general las apropiaciones del recurso caen en una literalidad de dos dimensiones triste y chata, tal como se sucedió en este episodio de Nurse Jackie.
Lo más grave de todo, más allá de lo que claramente fue un recurso apenas disfrazado para mostrarnos a el elenco cómicamente caracterizado, recordarnos a Jackie con pelo corto y tirar un par de obviedades, es que todo el episodio, con o sin la secuencia del delirio por abstinencia de Jackie, no sirvió para absolutamente nada en cuanto a desarrollo del personaje o avance de las tramas. Es más, el único avance de la trama es por lo que le sucede a Grace POR FUERA de la historia de Jackie, su “limpieza” y el delirio asociado, así que se podría haber contado de cualquier otro modo igualmente o aun más efectivamente.
Me enojo con esta serie porque supo ser de primer nivel, porque tiene un elenco excepcional, porque cuando quiere puede ser más que algo que se mira por hábito, y los elementos están ahí, listos para ser usados pero fuera del alcance consciente de los creadores. Que freudiano de ellos, que freudiano de mi leerlo así.
Me refiero concretamente a que perdido en esta maraña sin sentido, una línea de Jackie hace más por explicarnos sus motivaciones que 10 minutos de secuencia de fantasía: ante la desolación de su hija, Jackie reacciona diciendo  “la única que la puede ayudar soy yo”. Esto no es una madre hablando sobre su hija, esta es una persona que se cree omnipotente, y si no lo puede hacer por medios propios, lo hará por medios químicos.
Una frase en 28 minutos de televisión. Que alguien lleve a los guionistas a terapia, a ver si sacan el resto...

Algunos comentarios al paso:

  • El agujero argumental más grande de estos dos episodios pasados sigue siendo que la llevó a Jackie a intentar cortar el consumo: el discurso de Grace fue DESPUES de que empezara el proceso. 
  • Si bien quedó establecido que el vínculo se creó cuando Zoe convivía con Jackie y las nenas, hay algo poco creíble en la “edgy” Grace tomando a Zoe como confidente.
  • Gran reacción de Grace ante el concepto de “teléfono público”
  • Antoinette y Eddie, eh? Se veía venir, pero no por obvio deja de ser interesante. 


martes, 27 de mayo de 2014

Comentario: Nurse Jackie 6x07 - Rat in the cheeto

I feel fantastic, I don´t need anything from you. 

Mitad de temporada, y Jackie tiene que ir en alguna dirección. Es decir, una pequeña lista de anécdotas puede funcionar en Louie, pero porque a) son siempre distintas y b) son graciosas. En Jackie, más allá de impecablemente interpretadas y filmadas, son las mismas que ya vimos en las dos primeras temporadas.
Y definitivamente hay un historia detrás de todo esto, pero que seguramente se podría contar en muchos menos capítulos y con menos relleno: la historia de Grace, su consumo y como repercute en su madre. 
Recién en este episodio esa historia empieza a tener sentido, y digo, menos mal, porque si no era básicamente insostenible el programa, especialmente por una temporada más.
Igual, para llegar hasta acá, tenemos un par de cosas un tanto descolgadas: podría entender la escena de Jackie y Antoinette DESPUES de encontrar las pastillas que tiene guardadas Grace, pero ¿por qué antes? ¿Acaso tenemos que creer que la historia del marido muerto de Antoinette le tocó tan de cerca a Jackie que larga todo sin más? Me parece un agujero narrativo horrible, especialmente cuando si reacomodaban las escenas, Jackie tenía una motivación real, ya sea en el discurso de Grace o en encontrar las pastillas.
Supongo que parte de la idea era que tuviese que desobedecer la orden de Eddie de no mezclar la metadona con otras cosas para traer la alucinación que ya se ve en los adelantos de la semana que viene, y aun así, se podía llegar por otros métodos.
También blah blah All Saints, blah blah Zoe y Prentis, blah blah Coop y otro médico. 
Si estuviese pagando por Showtime, estaría reconsiderando mi suscripción.

Algunas observaciones al paso:
  • Si bien podrían funcionar como duo de comedia, me parece ir un poco lejos el forzar una amistad entre Roman y Zoe.
  • Coop ahora es eficiente, querido, respetado y tenemos que vitorear de que baje de un golpe a un potencial rival. Creo que me perdí un episodio, y que el médico con crisis de los 40 que estaba donando esperma era alguien igual a Coop, pero que no era Coop.
  • Me gusta como van agregando capas al personaje de Antoinette. Supongo que este acercamiento gradual es para que veamos el punto de vista de Jackie con respecto al personaje: de ex adicta abrasiva y superficial, a apoyo real y un poco de tough love, a mujer que las pasó muy fuleras. 
  • ¿Se acuerdan cuando Jackie tenía otra hija? Que buenos tiempos aquellos...

lunes, 26 de mayo de 2014

Comentario: Mad Men 7x07 - Waterloo

They want me to move on

Para muchos Mad Men es una ventana a la era de oro de la modernidad, o por lo menos de la modernidad del siglo XX, y sin ponerme todo Fukuyama al respecto, dónde mejor lugar para “empezar a terminar” que en su máximo logro: la llegada del hombre a la luna. Podremos discutir si el verdadero fin de la modernidad fue 20 años después con la caída del muro y la instalación ideología única, o un año antes en mayo del 68, pero lo cierto es que no hay momento más icónico de la era que Neil Amstrong diciendo en granuloso blanco y negro que eso es un pequeño paso para el hombre y un gran paso para la humanidad. Bertram Cooper, tal vez el más acabado símbolo de esa era moderna, aprueba de este logro, con lo que es su última palabra no-como-fantasma en el programa, y la que intuyo fue su última palabra absoluta: BRAVO
“Bravo” es también nuestra reacción ante estos 47 minutos televisivos, marcados por varios finales-que-son-principios: el fin de Sterling Cooper tal como la conocimos (aunque aun Sterling Cooper gracias a la habilidad de Roger empujada por su herido orgullo tras lo que para el fueron las últimas palabras de Bert); el fin de Peggy como simplemente la aprendiz de Don, o por lo menos, la sombra de Don; el fin de la infancia de Sally Draper y el comienzo de su madurez; el fin del matrimonio de Don y Megan.
En todos estos casos, con un salto cualitativo por fuera de la modernidad o de la más absoluta modernidad, según como se lo vea, ya sea con un merger-acquisition que no estaría fuera de lugar en los ochentas, Sally eligiendo al nerd por sobre el jock, o la terminación de un matrimonio telefónicamente.
Estructuralmente, mucho de este episodio dialoga con el más clásico episodio de transición de Mad Men, el que mejor marcó el pase de esos sesentas que todavía recordaban a los cincuentas a los sesentas propiamente dichos: Shut the door, take a seat. Al igual que en el ya clásico final de la temporada 3, una nueva agencia surge, pero en lugar de para huir de McCann, esta es una subsidiaria de McCann. Una vez más un logro de Peggy queda opacado por políticas que la superan (aunque esta vez Don estuvo ahí, cual padre en acto escolar, y también nosotros, que ya sabemos que la “nuca de Peggy” al final de la temporada pasada apuntaba a este momento y no a los tristes 7 meses de su vida que vimos en lo que iba de la temporada). Y claro, una vez más enmarcado por un hecho histórico omnipresente en las pantallas de TV, un matrimonio Draper llega a su fin, nuevamente con una llamada telefónica que más que tristeza o enojo deja un sentimiento de inevitabilidad. 
En lo que podría haber sido un episodio de “plot” nada más, es un testimonio a la calidad de la escritura que lo que todos nos vamos a acordar son de los momentos de caracterización que contuvo: el momento maternal de Peggy con Julio; Sally eligiendo a Neil por sobre Sean y al mismo tiempo obedeciendo y rechazando a su madre, al dejar de lado al “chico malo” (Don es simultáneamente definido como un “bad boyfriend" por Betty y como un “bully” por Jim Cutler), pero haciendo caso omiso de “no besas a los chicos, los chicos te besan”; Joan mostrando sus colores verdaderos (en este caso, verde dólar) y Ted resultando ser mucho más parecido que Don que lo que ninguno de los dos quisiera admitir, aunque Don use magistralmente este entendimiento para hacer su venta más efectiva en bastante tiempo. 
Claro que la estrella del episodio es Roger, que bien lejos ha llegado de donde lo encontramos en la primera escena de la temporada, rodeado ahora de lo que queda de su familia, tomándose muy a pecho lo que serán las últimas palabras que le dice Bert Cooper, y mostrando al mismo tiempo su habilidad para los negocios y su lealtad por Don. Y su desprecio por Harry...
Poco queda por decir de Don, que es objeto más que sujeto de todos los acontecimientos que son realmente movilizados por Jim, Roger o Megan, y su única acción verdadera es darle el volante a Peggy, en un acto de respeto y fidelidad de los que le conocemos pocos.
Resulta raro saber que nos quedan 7 episodios más, tanto de lo que sucedió nos da “final” que nos resulta difícil imaginarlo. Por otro lado, la idea de que nos quedan siete horas televisivas más por delante es un incentivo de pilas para los meses que nos quedan por delante hasta que lleguen. 

Algunas observaciones al paso:
  • Cuento por lo menos tres momentos musicales anteriores en Mad Men: Roger haciendo un incorrecto My old Kentucky home (y discutiblemente Pete y Trudy bailando el charleston en el mismo episodio), Sal llegando a nuevos niveles de patetismo con Bye Bye, Birdie y claro, Zou Bisou Bisou (podemos agregar a Ken bailando tap bajo el efecto de las anfetaminas, pero la extrañeza de ese momento surge justamente por la falta de música del mismo).
  • Dicho esto, y con la admiración que tengo por Robert Morse y su pedigree musical, la escena me pareció fuera de registro para la serie. Me vienen a la mente tres momentos de alucinación de Don (sin contar los que son una excusa abierta al flashback): regresar a su casa y que lo reciba su familia que en realidad está de vacaciones en The Carrousel, la aparición del fantasma de Anna en The Suitcase y ahora este, y se aplica la ley de rendimiento decreciente en que cada vez es menos creíble y efectiva.
  • No, no cuento el sueño asesino de Don ni la alucinación en California, que fueron causadas por el poder inconsciente del sueño o ayuda de sustancias, y por tanto narrativamente incorporadas. 
  • Probablemente tuvo tres importantes ayudas para lograrlo (un push up o corpiño relleno, horas de grabaciones de January Jones fumando y un hair & makeup de otro mundo), pero lo que hace Kiernan Shipka para transformarse delante de nuestros ojos en su madre televisiva es el material del que se hacen los premios a la actuación. 
  • Si bien todos sabemos que Meredith es el comic relief de la serie, y su fascinación con Don fue un tropo de toda la temporada, hubo algo en su fallida seducción que me recordó a Peggy en el piloto. Claro, sabemos que Meredith nunca va a hacer una presentación como la de Burger Chef. 
  • La caracterización de Joan es probablemente la más negativa que haya tenido desde los primeros episodios de la temporada 1, y está por verse si viene una redención o simplemente es la dirección en la que decidieron llevar al personaje. Lo que obligaría a hacer una nueva relectura de The Other Woman, también. 
  • Si bien claramente episodios separados, mucho remite a la semana anterior, especialmente la idea de “familias”: la ya mencionada familia ensamblada de Roger viendo la llegada a la luna, la de Don y sus niños Peggy, Pete y Harry en la habitación del hotel, la de los Francis y claro, la que fue la primera y última vista de la vida domestica de Bertram Cooper. 
  • Gracias a todos los que leyeron, compartieron y comentaron aquí y en las redes sociales estas reseñas. Pocas cosas me dan tanto placer como Mad Men y poder “publicarlo” y compartirlo. Acá me encuentran el año que viene para los últimos 7.